De Guindos sale a matar (y como es guay, sin escandalera)

ECONOMÍA

María Pedreda

O bien los supervisores no estaban a lo que debían o hay un plan establecido para que solo sobrevivan media docena de entidades

18 jun 2017 . Actualizado a las 17:27 h.

El hecho de que el Banco Popular tuviese un problema de liquidez -no de solvencia, según dijo Luis de Guindos el 3 de abril, el 10 de abril, el 19 de abril y el 16 de mayo, y justificó también el BCE el 7 de junio- que ninguno de los reguladores supo resolver hace sospechar dos situaciones. O los señores supervisores -Banco de España, Mecanismo Único de Supervisión, CNMV- no estaban a lo que tenían que estar: vigilar las cuentas del Popular, su última ampliación de capital, investigar quiénes eran los especuladores que estuvieron jugando en bolsa con la caída del valor, respaldar a los pequeños accionistas, cuidar el mercado... O bien hay un plan establecido para que en el mercado español sobrevivan media docena de entidades. Hagan apuestas por lo segundo, incluso dudando de la competencia de los primeros.

Partimos de la base de que la reestructuración bancaria comienza en el 2009 y en ese momento hay en España 26 entidades, entre bancos y cajas. En el 2017 quedan 14 bancos. Es decir, la mitad, y ya con más del 15 % de los municipios gallegos sin una sola oficina bancaria.

En aquellos comienzos de la crisis (2007-2008 y siguientes) hubo algún político que en un comedor privado dijo: «Quedarán seis entidades». La profecía, parece, se va a cumplir.