La nueva inversión industrial rompe el mapa gallego entre la costa y el interior

Las zonas calientes de demanda de suelo y naves fortalecen más la fachada atlántica

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redacción / la voz

La inversión inmobiliaria industrial es uno de los mejores indicadores económicos, y el repunte de la demanda de parcelas y naves registrado el año pasado reflejan en Galicia un dinamismo que los actores implicados en este tipo de transacciones no recordaban desde hace una década.

«La demanda ha vuelto con fuerza, y no estamos hablando de inversiones pequeñas. El mercado está recuperando un buen ritmo», explica Javier Represas, consejero delegado de Kala Investments, una sociedad de mediación, especializada en el mercado inmobiliario para uso industrial.

Las operaciones van en aumento, y la creciente solicitud de instalaciones se plasma en un mapa elaborado por Kala que refleja las áreas calientes en las que se localiza el interés de los inversores.

«Hemos recogido las zonas de actividad industrial susceptibles o mejor posicionadas de cara a recibir nuevos proyectos industriales y empresariales. Sería algo así como un mapa de sensibilidad frente a nuevas inversiones y proyectos empresariales», explica Javier Represas.

A simple vista, se confirma que la demanda tiene una ruta trazada, que consolida la quiebra del mapa de inversión industrial en de Galicia, con la clara línea divisoria dibujada a lo largo de la autopista AP-9.

Nuevas inplantaciones

Además de la fachada atlántica, destacan dos focos candentes, uno en la provincia de Lugo, en torno a Outeiro de Rei, Castro de Rei y Begonte; y otro en Ourense, en torno a la zona industrial de San Cibrao de Viñas.

«Hay otras zonas de interés que marcamos con menor intensidad pero, en general, nuestra experiencia nos dice que estas son las áreas más probables para las nuevas implantaciones», explica el consejero delegado de Kala, que viene a constatar que la riqueza industrial de Galicia bascula de forma alarmante hacia la costa.

El avance del informe Ardán 2017 que elabora el consorcio de la Zona Franca de Vigo constata igualmente que la brecha que separa la fachada atlántica del interior se hace cada vez más profunda, hasta el punto de que solo uno de cada diez euros que se producen en la comunidad se genera en las provincias de Lugo y Ourense.

Todo lo demás, o lo que es lo mismo, el 90 % de las empresas que más facturan se concentran en el eje Vigo-A Coruña-Ferrol, destacando la consolidación del área de Santiago, que se afianza como la tercera zona más rica de Galicia, superando a Pontevedra y Ferrol.

En todo caso, la buena noticia es que el volumen de la inversión industrial y logística crece en Galicia a un ritmo parecido a la media española, que se sitúa en un 19 % en el último año.

La previsión es alcanzar una cifra récord para el primer semestre de este año de 400 millones de euros, según un estudio realizado por BNP Paribas Real Estate.

La inversión inmobiliaria industrial es un sector maduro en Galicia. «Con unas rentabilidades por arrendamientos en rangos del 5 al 6 %, en ocasiones hasta el 7%. El objetivo de rendimiento medio de nuestra cartera lo situamos en el 4,5 %», explica Represas.

Tecnología y logística, las áreas de actividad en expansión

El mapa de actividad inmobiliaria vinculada a la actividad industrial refleja las zonas más dinámicas en torno a los sectores de actividad más pujantes de la economía gallega.

Así, es posible comprobar que uno de los puntos más activos se sitúa en el sur de la provincia de Pontevedra, focalizada en torno la automoción, y a la llegada de nuevos fabricantes de componentes ligados al plan de lanzamientos de PSA. Nada menos que 600 millones de inversión moverán estos proyectos.

En el norte, Inditex reina en el área de A Coruña en torno a la que se está generando una fuerte demanda inmobiliaria orientada no tanto al textil, sino a la logística.

Llama la atención el punto de interés inversor que se focaliza en la provincia de Lugo y que los expertos del sector ligan directamente con la base de desarrollo de aviones no tripulados. De hecho, el polo tecnológico de Rozas ya suma 80 profesionales trabajando en el estudio y desarrollo de drones a través de una docena de empresas y centros tecnológicos y de conocimiento de Galicia que movilizarán doce millones de euros.

La aeronáutica es también el gran polo de desarrollo industrial de la provincia de Ourense, en donde Coasa, filial de Aernova, ejerce de motor de atracción de un tejido industrial vinculado a esta actividad. Las tecnologías vinculadas a las telecomunicaciones; y también a nuevos nichos de actividad (biotecnología, impresión 3D) son sectores demandantes de suelo y naves. Y especial mención merecen las actividades de logística de reparto relacionadas con el bum del e-commerce y las entregas a domicilio, una actividad en auge y de las de mayor demanda en este momento.

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