Añón invierte otros 30 millones en una fábrica en Francia

Es una planta de chapa industrial en la que cuenta con un bróker suizo como socio, con el 40 % de las acciones

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redacción / la voz

El empresario Manuel Añón sigue de compras. A la operación firmada con la alemana Klockner para hacerse con toda su división española, se suma ahora la adquisición de una fábrica de chapa industrial en Francia. Ha invertido 30 millones de euros para hacerse con el 60 % del capital, el 40 % restante está en manos del bróker suizo Sipro Stahl Schweiz.

La planta de Laminoirs des Landes (LDL), localizada en el puerto de Bayona, comenzó a construirse en el 2009, pero con la llegada de la crisis sus anteriores propietarios -las acciones estaban en manos del grupo italiano Beltrani- decidieron parar la obra en el 2012. Es en ese momento cuando llega al despacho de Manuel Añón la oferta para que compre la planta, posibilidad que quedó descartada por la cantidad de material que estaba llegando procedente de mercados como China, y con el que consideraban que no podían competir por precio.

La situación cambió el año pasado al decidir Europa aplicar medidas antidumpin contra el país asiático. Y en octubre el empresario gallego optó por llevar a cabo la nueva inversión.

En estos momentos, una vez rematada la construcción de la planta, se está acomentiendo la instalación de la maquinaria. A finales de verano podría estar en funcionamiento.

Esta operación se suma a la compra de toda la división española del gigante alemán del metal Klockner que se anunció hace menos de dos meses. El volumen de facturación de este grupo de empresas ronda los 120 millones de euros.

El núcleo central lo conforma Comercial de Laminados Ibérica, que tiene 22 centros de distribución en toda España, que mueven en torno a 180.000 toneladas cada año. La compañía dispone además de dos centros de producción, uno en Zaragoza y otro en Valencia. La plantilla ronda los 350 empleados.

Entre ambas operaciones el grupo de Manuel Añón ha desembolsado más de 60 millones.

De acuerdo con las declaraciones que el empresario realizó en el momento de la compra de Comercial de Laminados, se trataba de «una oportunidad que no se podía dejar escapar». Varios son los motivos, pero uno de los principales es que con la adquisición consigue entrar en el sector de la distribución, cerrando el ciclo productivo en el que opera.

Operación en Brasil

La compañía presidida por Añón también ha afrontado una inversión de 200 millones de euros en Brasil, concretamente en Fortaleza, en el norte del país. Sin despegarse del sector que conoce, allí ha levantado un tren laminador y una fábrica de acabados tipo Gallega de Mallas.

Manuel Añón lidera una empresa que fundó su padre a principios de los años sesenta. En 1992 se hizo cargo de ella, comenzando en ese momento un proceso de crecimiento y expansión. Y se ha convertido en una de las compañías más importantes de su sector en España, y relevante en el ámbito internacional. También en Galicia el grupo Añón está llevando a cabo nuevas inversiones. Es en el polígono industrial de Carballo donde construye la nueva sede de Gallega de Mallas, que se trasladará desde las instalaciones que en la actualidad tiene en Sabón (Arteixo). Una vez que las naves queden libres, el empresario tiene previsto transformarlas en un almacén central para Galicia de Comercial de Laminados Ibérica.

Este proyecto se llevará a cabo a lo largo de las próximas semanas.

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