«No estábamos dispuestos a perder a nuestras hijas»

j. fuentes / m. hermida VIGO, PONTEVEDRA / LA VOZ

ECONOMÍA

Gerardo y su mujer, María Inés
Gerardo y su mujer, María Inés XOAN CARLOS GIL

María Fernández perdió su casa, y Gerardo y María Inés estuvieron a punto: así se vive pendiente de quedarse sin un techo

30 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay media docena de desahucios efectivos en Galicia cada día. Pero solo unos pocos salen a la luz y se interviene para revertirlos. La mayoría, vinculados a alquileres, se suceden por una vía subterránea. Pero el drama de perder la vivienda, o verse con el agua al cuello, es el mismo.

Algunos consiguen ir sorteando ese momento fatídico. A Gerardo y a María Inés una sucesión de turbulencias los dejaron sin empleo justo tras nacer sus hijas, que ahora cuentan 4 y 5 años. Además, la madre soporta una hernia abdominal y tiene obesidad mórbida, cuestiones ambas que espera resolver pronto en el quirófano. La falta de ingresos los forzó a dejar de pagar el alquiler (adeudan 3.000 euros a su casero), sobreviviendo con esfuerzo gracias a ayudas públicas y de Cáritas. Pero el castillo de naipes estuvo a punto derrumbarse el pasado día 19. Esa jornada, a las 9 de la mañana, una comisión judicial se personó en su vivienda para proceder al lanzamiento, que varias organizaciones sociales lograron parar sobre la marcha. La jueza dio un margen de cuatro días para que encontraran otra vivienda, plazo que se alargó dos semanas más tras ser informada de que había menores afectados.

La Federación Vecinal de Vigo se tomó en serio el caso y sus gestiones con Xunta y Concello han dado resultado. Tanto que la familia ha logrado fondos para alquilar una nueva vivienda, ha obtenido el bono autonómico de alquiler, ayudas municipales para alimentación y tiene la risga en tramitación. Además, una autoescuela ha ofrecido a Gerardo la obtención gratuita del carné de conducir, ya que tiene una oferta de empleo como camionero, con el compromiso de abonar su coste cuanto tenga trabajo.