La banca obligará a recurrir a los tribunales para recuperar el dinero de las cláusulas suelo

ana balseiro, r. santamarta MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

I. COVELA

La pionera sentencia europea que declara la retroactividad total no tendrá aplicación automática

22 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Pese a ser la mejor de las noticias después de años de batalla, la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que este miércoles confirmó la retroactividad total de las cláusulas suelo de las hipotecas -los topes impuestos por la banca a la bajada de los intereses en los préstamos-, no será de aplicación automática ni se traducirá en la recuperación inmediata del dinero para los afectados. Son unos dos millones de hipotecados en España, 200.000 en Galicia, los que pagaron en exceso a las entidades por contratos de vivienda que incluían esa cláusula.

El fallo de la institución europea enmienda la plana al Tribunal Supremo, que limitó al 9 de mayo del 2013 -fecha de su primera sentencia declarando «abusivas» cláusulas suelo de BBVA, Abanca y Cajamar- la devolución de lo cobrado indebidamente. Esta sentencia de Luxemburgo cita expresamente a Popular, BBVA y Cajasur (hoy en Caixabank), pero por extensión puede provocar un efecto cascada para el resto. Con todo, las entidades no están dispuestas a reembolsar nada voluntariamente a los afectados. Tendrán que reclamarlo por vía judicial, como coinciden los juristas consultados. De esta forma, ni la devolución será automática ni parece que vaya a solventarse el pago a corto plazo.

El roto que la retroactividad total va a suponer al sistema financiero español -solo Santander y Bankinter no incluyeron esas cláusulas- supera los 4.000 millones de euros, según la actualización del cálculo hecha por el Banco de España.

La sentencia de Luxemburgo, que no es recurrible, será la que a partir de ahora tengan que acatar los tribunales españoles que se pronuncien en las causas, ya abiertas o nuevas, sobre las polémicas cláusulas, incluyendo al propio Tribunal Supremo. 

Proteger a los consumidores

El pionero fallo europeo considera que limitar en el tiempo la retroactividad de dichos topes abusivos es contraria a la normativa comunitaria, por lo que se produciría «una protección de los consumidores incompleta e insuficiente, que no constituye un medio adecuado y eficaz para que cese el uso de las cláusulas abusivas», en contra de lo que exige la directiva europea.

La decisión final del tribunal ayer pilló por sorpresa no solo al sector financiero, sino también al Gobierno. Hasta la Abogacía del Estado había presentado alegaciones, igual que la banca, defendiendo el criterio del Supremo de limitar la retroactividad en la devolución del dinero a los afectados, frente a la tesis de la Comisión Europea que, por contra, sostenía que si una cláusula se consideraba nula tenía que serlo desde su origen. La postura que el pasado julio expuso el abogado general del TJUE (figura equivalente al fiscal), considerando «compatible» con la normativa europea «la limitación en el tiempo de los efectos de la nulidad», hacía pensar que la sentencia definitiva sería más política, e iría a favor de los intereses de los bancos. Pero no ha sido así.

El abogado de la UE hacía suyo el argumento del Supremo sobre el riesgo que la devolución completa supondría para la economía, dada la amplitud con la que la banca usó las cláusulas suelo, calificando de «endémica» la dimensión del problema: se estima que el 40 % de las hipotecas durante la burbuja las incluyeron.

Las organizaciones de consumidores, que llevan años litigando en los tribunales por el asunto, coincidieron ayer en pedir a la banca la devolución rápida de lo cobrado indebidamente sin necesidad de que los afectados tengan que peregrinar por los juzgados.