El FROB y Bankia apuntan a Blesa, Rato y Barcoj como responsables de las black

EFE

ECONOMÍA

Ambas se disputan el perjuicio de las tarjetas opacas y piden ser el beneficiarias en exclusiva de las cantitades desembolsadas que los acusados deban reintegrar

08 dic 2016 . Actualizado a las 09:05 h.

El FROB y Bankia, que ejercen la acusación particular en el juicio contra los 65 usuarios de las tarjetas opacas de Caja Madrid, han centrado este miércoles el debate durante la exposición de sus conclusiones, en las que han señalado a la excúpula de la entidad como artífice del delito y se han atribuido de forma excluyente el papel de perjudicados.

El letrado del FROB Fernando Aizpún ha reclamado ante la sección cuarta de la sala de lo Penal que el fondo sea el beneficiario en exclusiva de las cantidades desembolsadas con las «black» una vez se recuperen, al ser el que saneó con fondos públicos a la entidad «con el fin de preservar la estabilidad del sistema financiero».

Esta versión contrasta con la manifestada por el abogado de Bankia, Joaquín Burkhalter, que ha defendido que es a ésta a la que deben restituirse todos los cargos, ya que recibió los activos segregados de Caja Madrid.

Al margen de la disputa por la legitimidad, ambas acusaciones se han expresado en la misma línea del Ministerio Fiscal y han señalado que las tarjetas, lejos de repercutir en un beneficio para la entidad, se utilizaron para satisfacer fines personales que nada tenían que ver con las funciones en la caja.

Aizpún ha destacado en su relato el «protagonismo» de los expresidentes Miguel Blesa y Rodrigo Rato en el mantenimiento de un sistema «sin base legal o estatutaria», así como la «necesaria cooperación» del ex director general Ildefonso Sánchez Barcoj en la medida de que era «el encargado de coordinarlo».

Además, ha reiterado la fiabilidad de la principal prueba inculpatoria, las polémicas hojas de cálculo excel con los gastos, refutadas por los acusados, y ha subrayado que su difusión no supone una intromisión en la intimidad de los usuarios de las tarjetas «como ya refrendó la propia Agencia de Protección de Datos».

Aun más contundente se ha mostrado Bankia, que ha señalado a la excúpula de la extinta caja como «verdadera artífice» de un sistema que, desde el comienzo, «era opaco, 'black', subrepticio, desde cómo se gestionaban a cómo se omitía información corporativa».

En el caso de Blesa y Rato, Burkhalter ha dicho que es «evidente que se excedieron con mucho de los limites de su cargo» pese a ser conscientes de que «no existía una cobertura legal, por lo que las mantenían ocultas», responsabilidad compartida con quien «ejecutaba» sus decisiones, Sánchez Barcoj, y por el que fuera secretario general de la caja, Enrique de la Torre.