Tecnología, comercio electrónico y creatividad llaman a la puerta de la moda en Galicia

m. s. d. VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

El negocio de la moda tiene en Galicia un gran potencial de desarrollo que tropieza, en muchos casos, con la necesidad de inversión

18 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El negocio de la moda tiene en Galicia un gran potencial de desarrollo que tropieza, en muchos casos, con la necesidad de inversión. Para los que empiezan, estas son algunas de las empresas que se están afianzando, con ideas de empresa y estrategias muy diferentes.

 Galifornia

Moda surfera. Después de volver de un viaje por California, Pablo Riera, consultor y business angel pensó que había que hacer algo para poner en valor las similitudes de la costa oeste estadounidense con la franja litoral de Galicia y Portugal, es decir, con Galifornia. Primero creó una página en Facebook. «Tuvo una viralidad brutal, registré la marca y ya tenemos 70.000 seguidores», afirma Riera. El perfil de los usuarios era muy parecido: gente joven y surfera. Pasado un tiempo, la idea evolucionó hacia la captación de empleo y el emprendimiento. Así nace Galifornia Store, una tienda que hace el merchandising de la marca, y que está participada al 50 % por la Fundación Galifornia, de interés social. Bajo esta marca, se vende moda de hombre mujer y niño, y complementos. El paso siguiente será el negocio on-line, a través de su propia web y de Amazon, para llegar a un mercado que, de momento, se reduce al ámbito local. Todos los productos se fabrican en Galicia, con materia prima gallega. «No queremos competir con Asia. La producción, el diseño y el empleo es cien por cien galiforniano», explica Pablo Riera. 

Latitude

Marca propia con inversor extranjero. Hasta hace unos meses, Latitude era un referente poco común en Galicia por apostar por la producción textil cien por cien en Galicia. Tras un tiempo de rodaje, y una primera red de talleres en marcha, la sociedad surgida de la aceleradora Vigo Activo se lanza al gran mercado de la mano de un fondo de inversión californiano. De este modo, la compañía deja de coordinar la producción para terceros para focalizarse en el lanzamiento de su propia enseña. María Almazán, fundadora de Latitude (son 5 socios) y exdirectiva de la firma Sybilla, define el origen de la empresa como un proveedor. «Cubrimos el ciclo productivo completo, cada marca decide lo que quiere hacer, pero solo producimos para otros. Todo el mundo nos lo pregunta pero, de momento, aún no somos marca», afirma la empresaria a punto de dar el gran salto.