Bruselas recomienda a la banca española que se cubra ante el reintegro de las cláusulas suelo

A. B. MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

ALBERTO LÓPEZ

El coste de la retroactividad total de los topes a la bajada de los tipos en las hipotecas podría ascender a 7.600 millones de euros

18 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Primero fue el Banco Central Europeo (BCE), pidiendo que calculasen en los próximos test de estrés el impacto que en sus cuentas tendría la devolución total de las cláusulas suelo, y el viernes mismo se sumó la Comisión Europea, que en un informe conjunto con el BCE recomienda a la banca española que se ponga en lo peor y se cubra ante la posibilidad de que la esperada sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) les obligue a asumir la retroactividad total, en lugar de la parcial marcada por el Tribunal Supremo en su sentencia del 9 de mayo del 2013.

El informe -el quinto de seguimiento que ambas instituciones realizan a España tras el rescate bancario- advierte de que, aunque el sector financiero patrio se ha fortalecido, aún existen «incertidumbres legales», como el esperado dictamen del TJUE, que podrían tener un «impacto significativo» sobre las entidades. De hecho, según cálculos del Banco de España, incorporados al documento europeo, el coste de la retroactividad total de los topes a la bajada de los tipos en las hipotecas podría ascender a 7.600 millones de euros.

Aunque el informe solo recomienda a la banca que esté preparada, la traducción práctica sería que provisionen y se cubran ante ese posible revés judicial y el roto que la devolución del dinero a sus clientes le hará en las cuentas.

Más fusiones

Por otra parte, en el curso de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, aseguró que, aunque tras la concentración del sector vivida tras la crisis, en España «no sobran» un gran número de bancos, «aún hay margen» para nuevas fusiones, sin que se ponga en riesgo la competencia. Restoy confirmó que las entidades con «mayor vulnerabilidad» las estaban contemplando y que habría que esperar más allá del medio plazo para ver fusiones «más glamurosas», es decir, paneuropeas.