Los grandes astilleros privados cogen aire con carga de trabajo hasta el 2018

Manoli Sío Dopeso
M. Sío Dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

XOAN CARLOS GIL

Barreras logra los avales para un crucero y Metalships desbloquea un velero de lujo

14 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Después de un primer semestre para olvidar, los astilleros privados gallegos afrontan una segunda mitad del 2016 esperanzadora, con carga de trabajo garantizada por lo menos para año y medio largo.

Las buenas noticias se irán conociendo poco a poco, pero lo que ya se puede dar por seguro es que los dos mayores constructores de la ría de Vigo, Barreras y Metalships, ambos controlados por capital extranjero, han conseguido sacarse de encima el meigallo para contratar barcos que les persigue desde hace más de dos años.

Las buenas noticias llegan por fin a Hijos de J. Barreras, que cuando termine el flotel que construye para Pemex se quedaría sin trabajo. La entrega está fijada en el contrato para el 15 de julio, aunque todo apunta a que el buque seguirá en Vigo algunas semanas más.

Pero la plantilla puede respirar tranquila ya que, tras los anuncios infructuosos de Pemex (hasta 5 barcos comprometidos), el astillero que preside García Costas ha logrado las garantías que exigía la armadora Dolce Cruise Management, registrada en Malta, para dar vía libre a la construcción de un minicrucero de lujo, firmado hace ya varios meses.

Fuentes de la negociación aseguran que la implicación de la Xunta y de la ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor, han sido decisivos para que Barreras haya logrado este aval, habitual en todas las operaciones, y que garantiza cualquier riesgo que impida terminar el barco. La intención del astillero es empezar a cortar chapa en septiembre para este buque de pasaje de 170 metros de longitud, 130 camarotes y 260 camas, cuyo coste es de 180 millones. Se trata del primer encargo realizado por la armadora para lanzar la marca de cruceros de lujo Ritz Carlton Yacht Club.

Buques de pasaje

El segundo gran astillero privado que despeja su escenario laboral es Metalships, controlado por China Sonangol. El astillero que preside Manuel Rodríguez ha firmado un acuerdo de intenciones con la alemana Hansa Treuhand, la armadora original del proyecto, para construir un minicrucero de lujo sobre el megayate encargado en 2008 por el naviero vigués Fernando Fernández Tapias a Factoría Naval de Marín.

Este barco, cuyo contrato fue cancelado dos años más tarde por sucesivos retrasos en el proyecto, pasó a manos del grupo Rodman coincidiendo con la entrada de China Sonangol. En un primer momento se especuló que el magnate Sam Pa, mediador en la venta a la petrolera y ahora encarcelado en China, quería el megayate para él, pero ahora la embarcación coge otro rumbo más prometedor, sobre todo para la plantilla de Metalships, que aguarda más buenas noticias, en concreto las relativas a dos ferris para los que el astillero está intentando cerrar las garantías que pide el armador.

Los otros astilleros privados, Cardama, Freire y Armón, cuentan con saneadas carteras de pedidos, que les garantizan carga de trabajo para más de dos años y negocian nuevos pedidos que se consolidarán próximamente.