El BCE, dispuesto a quedarse con deuda gallega, pero no catalana

Se debe a que la Generalitat no coumple con los criterios de calificación de crédito mínimos que exige la institución


Madrid / La Voz

El Banco Central Europeo (BCE) está dispuesto a comprar deuda gallega, pero no catalana. Y no es porque el supervisor comunitario se mueva por afinidades territoriales o de cualquier otro tipo. La explicación es que Cataluña no cumple los criterios de calificación de crédito mínimos que exige el BCE para que incluir sus bonos como potencialmente adquiribles dentro del programa de compra de activos financieros de la institución que preside Mario Draghi.

Es decir, que sus bonos tengan la calificación de «basura», otorgada unánimemente por las tres principales agencias de rating internacionales (Standard & Poor?s, Moody?s y Fitch) han dejado a la deuda de la Generalitat fuera del listado de activos aptos para ser comprados por el BCE, ya que la institución solo puede adquirir activos que tengan grado de inversión (la nota más baja posible de esta categoría es la BBB-) y a finales del pasado año las agencias se la rebajaron a grado especulativo, lo que popularmente como «bono basura».

«Basura», solo de rescatados

De hecho, la entidad solo puede comprar deuda que no tenga el grado de inversión en el caso de países rescatados, como es el de Grecia.

Por ello la actualización de ayer de la relación de activos que el supervisor podría comprar emitidos por gobiernos autonómicos o locales no figura deuda catalana, mientras que sí lo hacen la del grueso de comunidades autónomas, desde Galicia a Canarias, pasando por Murcia, Navarra o Extremadura. No constaban tampoco bonos de Asturias o de Cantabria, pero sí lo hacían los de Andalucía o la Comunidad Valenciana, suspendida su nota parcialmente por las agencias de calificación de riesgo.

Lo que se puede comprar

Fuentes del BCE precisaron que el organismo no confirma la deuda que compra sino que únicamente informa de la que podría comprar, y que es la que actualiza a diario en su página web.

El BCE y los bancos centrales nacionales comenzaron a adquirir grandes cantidades de deuda pública de la eurozona el pasado 9 de marzo. Son los bancos centrales los que hacen la compra y el europeo quien la supervisa, dentro del programa de estímulo del Quantitative Easing (QE), a través del que el BCE ha adquirido deuda (incluyendo bonos de empresas no financieras) por un valor mensual de 60.000 millones, que a partir de abril suben hasta los 80.000 millones.

Hasta abril, la deuda pública adquirida por el supervisor europeo ascendía a 652.022 millones de euros. El programa se mantendrá en vigor hasta marzo del próximo año.

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