El Supremo vuelve a la carga contra las cláusulas suelo de las hipotecas

Ana Balseiro
ana balseiro MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

monica ferreiros

Las califica de abusivas para el consumidor y tumba los recursos del BBVA y el Popular

22 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«Abusivas». Así considera el Tribunal Supremo un total de 32 cláusulas incluidas en contratos bancarios del BBVA y del Popular, entre las que destacan las polémicas cláusulas suelo, que funcionan como tope a la bajada de intereses en muchas hipotecas e impiden al cliente beneficiarse de los mínimos históricos de los tipos. El alto tribunal, en una sentencia conocida ayer, desestima los recursos que ambas entidades bancarias presentaron contra una sentencia previa de la Audiencia Provincial de Madrid, del 26 de julio del 2013, que daba la razón a la OCU, que interpuso una acción colectiva dos años antes, y confirmaba la nulidad de las citadas cláusulas. De este modo el Supremo clava un nuevo rejón a la banca por el uso de suelo en las hipotecas, que se suma al de la sentencia de mayo del 2013 en la que condenó a BBVA, Abanca y Cajamar. Es un paso más en el proceso judicial que mantiene en vilo a las entidades financieras españolas por el impacto que la supresión definitiva podría tener en sus cuentas.

Fuentes de la entidad que preside Francisco González recordaban ayer que «en lo que se refiere a la cláusula suelo, que es la de contenido económico mas relevante en este litigio, el BBVA dejó de aplicarlas todas en préstamos hipotecarios a consumidores desde el 9 de mayo de 2013», acatando la doctrina establecida por el Supremo en la referida sentencia. La nueva resolución, sostienen, no tendrá impacto alguno para la entidad, al ser ya cosa juzgada y no aplicar el suelo del 2,25 % al que hace referencia la sentencia del Supremo.

La situación es diferente para el Banco Popular (el Pastor en Galicia), pues es de los que mayor exposición tiene a las hipotecas con este tipo de blindajes ahora cuestionados. Les sucede también a Caixabank (que recientemente anunció su supresión, aunque sin efecto retroactivo), Sabadell y Unicaja. La entidad se había negado hasta el momento a eliminar las cláusulas suelo, defendiendo su legalidad y transparencia, pero la sentencia las anula argumentando precisamente que «no reúnen las exigencias de transparencia aplicables», aunque el Popular sostuvo en su recurso que «la cláusula controvertida es suficientemente comprensible por sí misma».