Soria pretende reactivar el eólico con una subasta rácana para el sector

Repartirá 500 megavatios, apenas el 15 % de toda potencia en Galicia

El sector eólico en cifras El sector eólico en cifras

redacción / la voz

Al ministro José Manuel Soria parecen haberle entrado las prisas en la recta final de la legislatura. La semana pasada llevó al Consejo de Ministros el polémico real decreto de autoconsumo eléctrico y ayer hizo lo propio con el de la subasta de megavatios renovables que recibirán subvención. El Ministerio de Industria convocará 200 de biomasa y 500 de energía eólica. Sigue sin saberse cuándo, porque los detalles de la puja aún deberán quedar plasmados en una orden ministerial, que está sin elaborar. Pero el momento se acerca y las empresas lo aguardan como agua de mayo. Aunque no es que esos 500 nuevos megavatios eólicos vayan a resolver precisamente el parón en el que lleva sumido el sector desde que se decretó el fin de las primas a las renovables hace tres años. Ya no se construyen parques: el año pasado abrió uno en toda España, en Galicia y este, cero.

Nada como comparar para dejar en evidencia lo rácano de la convocatoria. Quinientos megavatios suponen el 15 % de toda la potencia instalada en Galicia (3.328) y solo el 21,5 % del total que se adjudicó en el concurso eólico en vigor (2.322 megavatios). Pero es que la subasta será para toda España, Canarias incluida, que suma casi 23.000 megavatios instalados.

Esa nueva potencia con prima equivaldría a unos 15 parques nuevos, teniendo en cuenta que la media de potencia por instalación es de 30 megavatios.

Comparaciones aparte, Íñigo Muniozguren, secretario de la Asociación Eólica de Galicia (Ega), corrobora que la potencia que saldrá a subasta «suena testimonial, es ridícula e insuficiente». Además, se trata, de momento, de una puja aislada, y no de una planificación en firme de nueva potencia a instalar en los próximos cuatro o cinco años. Es decir, de un proyecto con recorrido que garantice la apuesta por el desarrollo paulatino de más potencia eólica. No solo para que el negocio se sostenga, sino para cumplir con los objetivos de renovables marcados por Bruselas para el año 2020 y que España, destacan desde el sector, no va a alcanzar.

Incógnita sobre las ubicaciones

Muniozguren subrayó, además, que la convocatoria de esta subasta no garantiza en absoluto que se vayan a levantar molinos nuevos en Galicia. A falta de conocer al detalle las condiciones que se publicarán en la orden ministerial, el secretario de la patronal gallega avanzó que la propuesta inicial no incorporaba lotes por territorios, sino por promotores. Es decir, las empresas pujarán por los megavatios eólicos y si se los llevan luego decidirán dónde instalarlos. En este sentido, Muniozguren resaltó que las empresas gallegas juegan en desventaja con las de otras comunidades. ¿Por qué? Porque aquí, por ejemplo, pagan un canon eólico que finalmente repercutirá en el precio que estén dispuestos a pagar en la subasta.

La aprobación ayer del real decreto que ampara la convocatoria de estas pujas se produce al día siguiente de que la patronal nacional presentase junto a la Secretaría de Estado de Energía un plan para relanzar el sector hasta el 2020. Alberto Nadal avanzó entonces que la subasta saldría en breve y que si resultaba exitosa se convocarían más, lo que sí satisfaría a las empresas.

El TSXG rechaza indemnizar a una adjudicataria del anterior concurso

La sala de lo contencioso del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha desestimado el recurso interpuesto por la compañía Hidrofreixa Eólica que reclamaba tres millones de euros a la Xunta tras ver cómo anulaba el concurso eólico del bipartito. En él, esta compañía se llevó 17,5 megavatios. El bipartito PSOE-BNG (2005-2009) sacó adelante cuando la legislatura entraba en la recta final un concurso que fue anulado por el Gobierno autonómico del PP, que ganó las elecciones en marzo del 2009. Una de las primeras medidas que adoptó fue preparar un nuevo concurso eólico, que se resolvió en el 2010, y que anuló el anterior. Muchas de las adjudicatarias reclamaron a la Xunta en busca de compensaciones. Hidrofreixa fue una de ellas y el TSXG acaba de desestimar sus pretensiones. Puede recurrir ante el Supremo.

Hidrofreixa pertenece al empresario vigués Julio Bernárdez Piñeiro, conocido por sus negocios en las minicentrales hidráulicas. Acudía al anterior concurso con varios proyectos. Uno fue Aucosa, que fue el segundo mayor adjudicatario del proceso. Y otro llevó el nombre de Hidrofreixa Eólica, una sociedad constituida siete días antes del cierre del plazo de presentación.

Por otro lado, el Consejo de Ministros aprobó ayer la planificación energética para el período 2015-2020, en la que se contempla la incorporación de activos por 4.554 millones y en la que se fija en el 0,9 % el incremento medio de la demanda de electricidad. El documento incluye la planificación vinculante de la red de transporte de electricidad para los próximos seis años, en la que a su vez se recogen las líneas, subestaciones y equipos que se deben construir en España para garantizar el suministro de acuerdo con la evolución prevista de la demanda en el horizonte de planificación 2015-2020.

Este año, superávit de 500 millones en el sistema eléctrico

Soria avanzó que ha llegado el momento de promover la instalación de más potencia renovable porque el sistema ya no genera deuda. Y no lo hace tras acabar con las primas a las energías verdes, aplicar impuestos a la generación eléctrica y subir el recibo de la luz a los consumidores.

El ministro explicó ayer que, gracias a todo esto, el sistema eléctrico cerrará este año con un superávit de 500 millones, mientras que el pasado lo hizo con 300 en positivo. Soria anunció en julio una bajada de los peajes de acceso del recibo de la luz para los domésticos de un 2,2 % gracias a ese ahorro.

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