La Fiscalía investiga una presunta trama de corrupción en la CNMV

Ana Balseiro
Ana Balseiro MADRID / LA VOZ

ECONOMÍA

Pilar Canicoba

Funcionarios del organismo habrían cobrado a cambio de licencias para operar en bolsa

30 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El grupo 13 de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), dependiente de la Comisaría General de Policía Judicial, está investigando, tras autorizarlo el fiscal de la Audiencia Nacional Daniel Campos la existencia de una presunta trama de corrupción en el seno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Una red de altos funcionarios del supervisor que ahora preside Elvira Rodríguez, habría cobrado a cambio de conceder -o retirar- licencias para operar en el mercado a todo tipo de entidades de inversión. Además de otros favores.

El origen de la trama se remonta, según señalaron las fuentes consultadas por La Voz, a la época de Manuel Conthe, que ocupó la presidencia del supervisor desde finales del 2004, y al que luego sucedió -desde mayo del 2007- Julio Segura, aunque habría seguido operando hasta la actualidad. Las pesquisas arrancan tras las denuncias de varias firmas afectadas por la extorsión de la presunta red de corrupción, respaldadas por testimonios de extrabajadores de la institución.

Interrogatorios y registro

Las mismas fuentes confirmaron que la UDEF ha realizado varios interrogatorios y que entre las futuras actuaciones previstas está un registro de la sede del supervisor de los mercados, sacudido por el enésimo escándalo.

La CNMV tiene entre sus competencias conceder licencia para operar a distintos tipos de entidades de inversión: sociedades y agencias de valores (brókeres a través de los que invertir en los mercados), gestoras de fondos de inversión y sicav, o Eafis (entidades independientes de asesoramiento financiero). Asimismo, también tiene potestades sancionadoras que van desde multas hasta el extremo, que es la retirada de la autorización.

Según esta investigación, el núcleo de la trama delictiva está en que la CNMV habría concedido o retirado estas licencias no con arreglo a criterios objetivos, sino en función de los pagos a los altos funcionarios del organismo, lo que comprometería gravemente el funcionamiento del supervisor de los mercados.

Por el momento, la investigación policial, que incluye un extenso informe ya remitido al fiscal de la Audiencia Nacional, se centra en cinco cargos del supervisor que están o han estado -hasta su salida de la Comisión Nacional del Mercado de Valores- al departamento de supervisión de Eafis y agencias de valores.

La trama podría haber incurrido en la comisión de varios delitos, entre ellos los de falsedad documental, cohecho, extorsión, amenazas o blanqueo, que la Fiscalía investiga para, en su caso, presentar la denuncia correspondiente ante el juzgado de instrucción.

Las presuntas irregularidades en el seno de la Comisión nacional del Mercado de Valores ya habían sido denunciadas por Manuel Conthe en el 2007 al abandonar el cargo, tras su enfrentamiento con el vicepresidente, Carlos Arenillas, a raíz de la guerra de opas sobre Endesa. Conthe dijo entonces que «donde hay una cucaracha, suele haber más».

Sin embargo, estas acusaciones cayeron en el olvido durante la presidencia de Julio Segura, donde también fueron sonados otros escándalos, como la aprobación de la emisión de participaciones preferentes, destinadas a clientes particulares.

La multa a Jaime Botín, entre las últimas chapuzas del supervisor bursátil

Las actuaciones polémicas -cuando no escandalosas- de la CNMV se han sucedido en los últimos años. A su responsabilidad en la autorización de la comercialización de participaciones preferentes, la salida a bolsa de Bankia o el caso de las cuentas falseadas de Pescanova, se suman otros episodios. Entre los últimos está la multa por importe de 500.000 euros que el supervisor impuso a Jaime Botín por falsear su participación en Bankinter. La Audiencia Nacional anuló la sanción el pasado diciembre argumentando que los servicios jurídicos de la CNMV habían excedido el plazo máximo legal para tramitarla. El límite eran 18 meses y el supervisor empleó 23 en el proceso.

La multa era la más alta de toda la historia del organismo, que ahora sanciona de nuevo a Botín por idéntico motivo: mantener oculto durante años -a través del HSBC en Suiza- su verdadera participación accionarial en Bankinter, que le permitía controlar la entidad.

Según avanzó Expansión, el secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, ya ha firmado, por delegación del ministro Luis de Guindos, la sanción que el consejo de la CNMV aprobó imponer a Jaime Botín y que este volverá a recurrir.