Leche Río deja de recoger a granjas alegando que incumple la calidad

Mario Beramendi Álvarez
mario beramendi SANTIAGO / LA VOZ

ECONOMÍA

Uno de los ganaderos afectados, de Teixeiro (Curtis), abriendo ayer sus tanques al no recoger la empresa la leche.
Uno de los ganaderos afectados, de Teixeiro (Curtis), abriendo ayer sus tanques al no recoger la empresa la leche. CÉSAR DELGADO

Lence asegura que son solo 22 explotaciones y que ya habían sido avisadas

27 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El conflicto está servido. Tras finalizar la limitación europea de las cuotas lácteas el pasado 1 de abril, ha trascendido el primer caso de leche que queda sin recoger en Galicia. Hasta 22 explotaciones de las zonas de Curtis (A Coruña) y Terra Cha (Lugo), algunas con un volumen de 90.000 litros mensuales, se verán obligadas a tirar la materia prima después de que su comprador, Leche Río, decidiera no recogerles la leche.

El empresario lucense Jesús Lence, propietario de esa industria, atribuyó ayer la decisión al incumplimiento de los estándares mínimos de calidad en el producto. «Nosotros estamos trabajando ahora con mil explotaciones y estamos hablando de 22 casos; por tanto, es un porcentaje mínimo: estas granjas fueron apercibidas ya varias veces a lo largo del último año; si yo tengo que vender un cartón de leche entera con un 3,5 % de materia grasa, no la puedo comprar en origen al 2,8, al 2,9 o al 3,1 %; es así de claro», explicaba de forma tajante el empresario.

En contra de esta versión, el sindicato Unións Agrarias anunció ayer que exigirá la compensación de daños y perjuicios a la empresa láctea por abocar a los ganaderos a vaciar sus tanques de frío cuando en los contratos que tienen firmados con Leche Rio no consta ninguna exigencia de materia grasa. Sí se recogen, en cambio, modificaciones del precio en función del contenido de dicho concepto, tal y como denuncian los ganaderos afectados. Unións Agrarias asegura que por una decisión unilateral de Río se genera un perjuicio que no tiene amparo en la relación contractual. «O xeito de actuación desta industria de Lence supón superar todas las liñas vermellas da legalidade e da moralidade, posto que os produtores afectados teñen contrato en vigor», dicen los sindicatos.