La oposición exige al Gobierno que aclare si investiga a Rato por blanqueo de capitales

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Se señala al exministro de Economía y Hacienda como uno de los 705 contribuyentes acogidos a la amnistía fiscal ahora bajo la lupa

15 abr 2015 . Actualizado a las 11:55 h.

Rodrigo Rato, ex director gerente del FMI, expresidente de Bankia y exministro de Economía y Hacienda, podría ser uno de los 705 contribuyentes que se acogieron a la amnistía fiscal aprobada por el Gobierno en el 2012 y que ahora están siendo investigados por presunto blanqueo de capitales. Según una información publicada ayer por el portal digital Vozpópuli, el expediente de Rato está entre los que Hacienda ha remitido al Servicio Ejecutivo de Prevención y Blanqueo de Capitales (Sepblac), la oficina antifraude dependiente del Ministerio de Economía, para que sean investigados por la Fiscalía y, si es preciso, llevarlos a los tribunales.

La información no fue confirmada ayer por ninguna fuente oficial, dado el carácter reservado de los expedientes fiscales. De hecho, preguntado por la cuestión, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que trabajó mano a mano con Rato en los Gobiernos de Aznar, se limitó a recordar que «no puedo informar sobre los contribuyentes». Por su parte, el subgobernador del Banco de España y presidente del FROB, Fernando Restoy, aseguró desconocer si hay una investigación abierta sobre Rodrigo Rato, aunque también admitió que «si lo conociera no lo iba a transmitir porque las actuaciones del Banco de España son reservadas en todos los ámbitos».

Disputa política

El caso provocó un gran revuelo político. Desde los grupos de la oposición no dudaron en tildar de «escándalo» el hecho de que un exministro de Hacienda pudiese tener bienes no declarados en el extranjero. La diputada del PSOE Carmen Montón reclamó al Gobierno que haga públicos los nombres de todos los contribuyentes que se acogieron a la amnistía: «Así acabaríamos antes, porque la lista se está haciendo eterna», remarcó. «Hay que investigar a todos los ciudadanos en condiciones iguales, dejar que las instituciones trabajen y confiar en ellas», reclamó Juan Moscoso, portavoz económico de los socialistas en el Congreso, que añadió que estos hechos son siempre graves, pero «aún más» para los políticos porque la «ejemplaridad» que se les exige «ha de ser mucho mayor».

En una línea similar, el diputado de la Izquierda Plural, José Luis Centella, apuntó que el Gobierno debería haber informado de quién se acogió a ese proceso., mientras que la portavoz de UPyD, Rosa Díez, se preguntó «en qué medida la amnistía tenía como objetivo blanquear a los amigos del Gobierno y sus negocios».

Una acusación que carece de fundamento a juicio del portavoz popular, Rafael Hernando que, aunque aseguró desconocer la situación concreta en la que se encuentra Rato, remarcó que «en este país se investiga a todo el mundo, sea quien sea, sin distinción de su color o de su situación», porque esa es la única vía, apuntó, para garantizar la igualdad y el correcto cumplimiento de la ley.

Paraísos fiscales

Entre los casos sospechosos investigados por Hacienda se encuentran tanto contribuyentes que afloraron rentas no declaradas en el IRPF o sociedades como otros que regularizaron bienes en el extranjero por importe superior a los 50.000 euros. Vozpópuli asegura que Rato cuenta desde noviembre del 2013 con una sociedad con conexiones en paraísos fiscales como Gibraltar o las Islas Vírgenes.

El expresidente de Bankia fue increpado por otros pasajeros de un vuelo en el que regresó de Suiza

Cuestionado por las tarjetas opacas al fisco que Caja Madrid y Bankia repartieron entre directivos y administradores, por la salida a bolsa de esta última entidad y por otras polémicas, como la de las preferentes, la presión social sobre Rato se ha intensificado en los últimos meses, no solo en sus esporádicas visitas a los juzgados, sino también en su día a día. El último altercado, al menos de los que han trascendido, se produjo el pasado viernes, cuando el exministro voló de vuelta a Madrid desde Ginebra, en un avión de la compañía de bajo coste Easyjet.

El vuelo, según relató ayer Eldiario.es, no fue cómodo para el exministro, que durante el trayecto tuvo que escuchar frases como «en este vuelo va un ladrón», «alguien ha robado un banco» o «alguien se ha ido de putas con nuestro dinero», proferidas por otros pasajeros que le hicieron un miniescrache a bordo, según los testimonios recabados por ese medio.