El nicho de la agricultura ecológica

La Voz F. FERNÁNDEZ

ECONOMÍA

Cada vez son más los que vuelven hacia esta rama del sector primario. El valor de las ventas creció el año pasado un 20,5 % hasta los 31,2 millones de euros

13 abr 2015 . Actualizado a las 16:17 h.

Muchos vuelven a mancharse las manos de tierra por necesidad, porque perdieron su trabajo, otros por pura conciencia y unos cuantos más porque sí. Porque quieren vivir de la agricultura y, encima, practicar la ecología. Son cada vez más, como muestran los datos del Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica (Craega). El valor de las ventas creció el año pasado un 20,5 % hasta los 31,2 millones de euros y los inscritos, un 5,5 % hasta los 703. Como Judith, José Luis, Álvaro, Juan...

El que se recicló / José Manuel Vila Lago

«Los comienzos fueron durísimos y sigue siendo difícil vender»

XOAN CARLOS GIL

José Manuel Vila Lago (Mos, 1969) se quedó sin trabajo por el azote de la crisis. Harto de ordenadores y hambriento de aire libre decidió volver a los orígenes familiares y hacerse agricultor. Lo es desde el 2010 y dos años después consiguió el certificado del Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega). Cuando le tocó decidir qué cultivar, optó por las hierbas aromáticas, medicinales y cosméticas. Y así vive, entre los intensos olores de tomillos, salvias y oréganos. Parece idílico, pero... «¿Los comienzos? Fueron durísimos y sigue siendo muy difícil vender», reconoce este agricultor. Ni siquiera tener un sello de producción ecológica le ha abierto demasiadas puertas, al menos no tantas como sería de justicia. Vende sus hierbas a tiendas, sobre todo del entorno metropolitano de Vigo, pero muchas son reacias a comercializarlas como ecológicas -y se las pagan casi como si fuesen de la agricultura convencional- porque este término arredra a algunos clientes por el mito de que se trata de productos más caros. «No lo son, desde luego no por el trabajo que dan y su calidad», aclara José Manuel. Sus manos son las encargadas de hacer casi todo. Incluso de quitar las malas hierbas una a una. Puede parecer que José Manuel está desanimado o arrepentido de lanzarse a la aventura agrícola. Pero subraya que no. Aunque el negocio de las hierbas aromáticas le da fundamentalmente para sobrevivir. De hecho, dos días a la semana los reserva para dedicarse a la venta ambulante de complementos para mascotas.

Los exportadores / Álvaro y Juan Pérez-Lafuente

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