David y Goliat: la guerra del transporte de mercancías

Camioneros gallegos denuncian la entrada de operadores con precios hasta un 25 % más bajos para arrasar el mercado


Santiago / La Voz

Son siete mil empresas, en su mayoría pequeños autónomos, que generan un volumen de empleo en Galicia de 20.000 puestos de trabajo directos y que, según cálculos del sector, mueven una cifra de negocio anual equivalente al 5 % del producto interior bruto (PIB) de la comunidad. El sector gallego del transporte de mercancías por carretera -agrupado en las asociaciones Fetram y Fegatrans- ha lanzado la voz de alarma: la entrada de los grandes operadores con una agresiva política de precios (con rebajas de tarifas incluso de hasta el 25 %) amenaza el negocio y las rutas de cientos de camioneros gallegos que trabajan para las industrias localizadas en la comunidad gallega.

¿Qué ha hecho encender todas las luces rojas?

Tres grandes fábricas de la comunidad, que generan un importante volumen de mercancías, han decidido prescindir de los transportistas y cooperativistas gallegos que venían prestando su servicio para distribuir los repartos. Se trata de Begano, la embotelladora de Coca Cola, con sede en A Coruña; SGL Carbón, en Arteixo; y Leche Celta, propiedad del grupo portugués Lactogal, con plantas en Meira y Pontedeume.

¿Es un proceso nuevo?

En Galicia es un fenómeno muy reciente, pero no en el resto de España. La crisis hizo descender el volumen de camiones en las carreteras españolas en 100.000 vehículos, según los cálculos del sector, y este momento ha sido aprovechado por grandes operadores logísticos y de transporte con sede en España, pero fiscalmente localizados en otros puntos de Europa.

¿Cuáles son las grandes empresas?

El Grupo Sesé, con sede en Zaragoza; Carreras, también ubicado en la misma ciudad; y otras empresas como Fuentes, Molinero, Marcotran o el gigante del transporte de origen francés Norbert Dentressangle Gerposa, que en la península Ibérica, por ejemplo, distribuye diariamente mercancía de moda en cuatro mil puntos de venta. Solo Carreras, que hará ahora el reparto de Leche Celta, tiene una flota de 602 camiones en España.

¿Qué cuestionan los camioneros gallegos?

Una estrategia deliberada de tirar los precios para arrasar el mercado, hacerse con él y luego subir las tarifas una vez eliminados pequeños y medianos competidores. En muchos casos, las grandes empresas de transporte y logística contratan el servicio con la nueva industria, pero no utilizan su flota. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, en Begano, donde los antiguos transportistas pueden trabajar para el nuevo operador en el reparto de refrescos con precios un 22 % más baratos. Aunque las tarifas varían en función del recorrido, los camioneros gallegos aseguran que, en carga, el precio debe estar de media en 1,30 euros el kilómetro -tal y como establece el observatorio de costes de Fomento -, cuando ahora se trabaja a 1 euro. Los nuevos operadores estarían ofreciendo pagar entre 0,75 y 0,90.

¿Qué sostienen los grandes operadores?

Que el cambio de manos del negocio de la distribución de mercancías en España es el resultado de un proceso de competencia de precios, donde los grandes operadores, por razones de tamaño y por economías de escala, son mucho más competitivos en las tarifas. Una coyuntura que no es nueva, y que ha afectado ya a muchos otros sectores. La crisis ha acelerado incluso este proceso. En España, el 92 % de las empresas del sector del transporte de mercancías no superan los tres vehículos en su flota. Mientras a lo largo de los años de crisis han dejado su actividad miles de camioneros -2.000 empresas en Galicia-, solo en el último año, por ejemplo, Carreras ha ganado un 7 % de cuota de mercado; Marcotran, un 15 %; y Norbert Dentressangle Gerposa casi un 14 %. Es decir, hay un proceso acelerado de concentración.

El sector no descartar elevar una denuncia ante Competencia

«Nosotros lo que denunciamos de forma contundente es que los objetivos que persiguen estos operadores logísticos son exclusivamente especulativos: no buscan realizar directamente el transporte sino especular con él», sostiene Fernando Teijeiro, presidente de Fetram, quien ayer emplazó a la Xunta a mediar en los conflictos abiertos ya en las fábricas de Celta y de Begano, demanda que comparte Alberto Vila, coordinador general de Fegatrans. Ambas organizaciones no descartan incluso elevar una denuncia hasta las autoridades de Competencia al entender que se está incurriendo en prácticas abusivas y desleales, fuera de los principios de juego limpio, y con precios que se sitúan por debajo del coste. «Es una estrategia clara y deliberada de expulsar a las pequeñas empresas que compiten para quedarse con todo el mercado y luego imponer precios», sostiene Teijeiro.

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