Copasa da un acelerón al AVE del desierto

La constructora ourensana atiende las peticiones saudíes y estima que el 60 % del trayecto estará finalizado en el 2015


Redacción / La Voz

Los 450 kilómetros del conocido como el AVE del desierto, que unirá las localidades saudíes de Medina y La Meca, es algo más que el mayor contrato logrado nunca por empresas españolas en el extranjero (6.376 millones de euros). Es una verdadera prueba de fuego para la marca España, que de salir bien abrirá las puertas a otras grandes licitaciones internacionales y restañará la desconfianza que en su día generó la paralización de los trabajos de ampliación del canal de Panamá. Buena muestra de la importancia que se le da a esta obra es el viaje que el pasado mes de febrero realizaron la ministra de Fomento, Ana Pastor, y los directivos de las principales adjudicatarias, para garantizar al Gobierno saudí que la obra, pese al retraso acumulado en la primera fase por el consorcio chino-saudí responsable de entregar las plataformas, finalizaría en plazo.

De esa delegación formaba parte José Luis Suárez, presidente de la constructora ourensana Copasa, la mayor adjudicataria privada de ese contrato (640 millones de euros, casi un 10 % del total), que ha pisado el acelerador para cumplir con los plazos fijados. Y es que si en febrero solo se estaba trabajando en uno de los seis tramos en los que se divide la línea, entregado a OHL en abril del 2013 y que sigue en obras año y medio después, el ritmo de ejecución se ha acelerado después de que Copasa, que opera con la empresa Imathia, recibiese en mayo la plataforma del quinto tramo y haya podido iniciar ya el montaje de la vía, algo que prevé poder hacer también con el sexto a finales de este mismo mes.

De cumplirse el calendario, según las previsiones técnicas a finales del próximo año podrían estar conectados los primeros 270 kilómetros de la infraestructura, entre las estaciones de Medina y King Abdullah Economic City, un 60 % del conjunto de la misma, informan desde Copasa.

Fábricas en el desierto

Las constructoras españolas han entendido el mensaje de la autoridades saudíes, obsesionadas por acortar los plazos, y han dado un impulso a la ejecución del mayor proyecto de alta velocidad ferroviaria del mundo con la instalación en pleno desierto de tres fábricas de altas prestaciones para aportar todos los materiales necesarios para el montaje de la vía y ganar así tiempo, al no depender de proveedores externos. Una de las factorías está dedicada a la fabricación de traviesas de hormigón y puede producir 35.000 unidades al mes; mientras que las otras dos realizan las canaletas y las barras de carril. En el caso de esta última, se ha replicado la única factoría que existe en España y que ha abastecido a todas las líneas de alta velocidad nacionales.

Al despliegue técnico se une la amplia dotación de medios humanos, con más de 350 trabajadores ocupados en el proyecto (entre ellos 30 ingenieros y medio centenar de técnicos y operarios de alta cualificación expatriados) para cumplir con la celeridad que demandan las autoridades saudíes. En la actualidad, Copasa trabaja a un ritmo de siete kilómetros de vía doble rematada al mes, muy por encima de lo estipulado en el contrato. «Ahora que hemos podido desplegar nuestros medios y empezar la obra, asumiremos nuestra responsabilidad y trabajaremos para encajar los plazos y mejorarlos, de acuerdo con la petición del cliente», remarca el presidente de Copasa.

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