Santiago de Colsa Trueba: «Lo único que mueve a los piratas es el lucro, no nobles principios»

espe abuín REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Alerta de que el Golfo de Guinea se está convirtiendo en un foco peligroso

05 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Gallego casi por casualidad -nació en Santiago (1966) cuando su padre, ingeniero de Caminos, construía la presa de Portodemouros-, recuncó en la tierra cuando decidió ser marino de guerra y se formó en la Escuela Naval de Marín. Su primer destino fue Ferrol y aún tuvo parada en la ETEA en Vigo hasta que su especialidad en submarinos lo arrastró a Cartagena. Desde hace tres años se encarga, ya en Madrid, del seguimiento del fenómeno de la piratería en la Sección de Inteligencia del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa. Es el capitán de fragata Santiago de Colsa Trueba, experto en piratería.

-¿Cuáles son ahora los focos de conflicto y cuál es el punto más peligroso del planeta?

-La piratería es un fenómeno complejo originado por múltiples causas que adquiere diferentes formas de ataque dependiendo de los objetivos de los piratas. Por un lado, pueden llevar a cabo rápidos asaltos cuyo único fin es el robo de las pertenencias de la dotación y pertrechos del buque, o pueden realizar ataques más complejos en donde se busca robar la carga, o retener el barco y dotación para obtener un rescate. Por el impacto sobre nuestros intereses nacionales, las áreas más conflictivas para España se concentran en el Cuerno de África y el golfo de Guinea fundamentalmente.

-¿Cuáles son las motivaciones de la piratería? ¿Son las mismas en Somalia, Malaca o Nigeria?

-La única motivación de la piratería es el lucro. Los clanes piratas solo buscan el enriquecimiento rápido, con independencia de la parte del mundo en donde acontezca. Tratan de justificar sus actos delictivos aduciendo nobles principios que vinculan a la legítima defensa contra la expoliación de los recursos pesqueros. Pero la realidad deja en evidencia esta justificación, al atacar cualquier tipo de buque, dispensando un trato inhumano a las dotaciones con el único objetivo de obtener un rédito económico.