El gran reto de Ana Patricia Botín: ganarse al BCE y a los inversores institucionales

Salvo los cambios obligados por ley, es previsible que se mantenga el consejo, pero que haya movimientos en el equipo directivo


redacción / la voz

Como marca el reglamento, Ana Patricia Botín no estuvo presente en el consejo de administración que ayer por la tarde votó su nombramiento como presidenta del Santander. Aunque sí se encontraba en el banco, muy pendiente de la decisión que se tomaba tras el fallecimiento de su padre en la noche del martes al miércoles. A primeras horas de la mañana de ayer ya llegaban voces desde la city sobre que el nuevo presidente del noveno banco del mundo y primero de la eurozona tendría nombre de mujer. A Ana Patricia Botín le vino como anillo al dedo su etapa en Londres, donde ganó el prestigio que le faltaba cuando su padre la alejó de España para preparar la sucesión. Esta mujer de 53 años (cumplirá 54 el 4 de octubre) tendrá que ganarse a los inversores extranjeros, a los que deberá convencer de su capacidad de trabajo y liderazgo frente a las dudas que puedan surgir sobre su designación cuando su familia solo detenta el 1,5 % del capital del Santander.

Las primeras palabras y decisiones de Ana Patricia Botín son clave, advierten los expertos consultados. Sabe que tienen que ser bien valoradas en el influyente entorno financiero. Todos los ojos están puestos en ella. También tendrá que ganarse al BCE, que ejercerá de supervisor desde el 4 de noviembre.

La nueva presidenta del Santander es una banquera de inversión. Dura. Tiene ante sí el reto de desarrollar el proyecto del Santander: expandirse por Asia y América Latina y ser actor activo en la reestructuración del sistema financiero europeo, en donde no faltarán integraciones en el medio plazo.

«Ana Patricia Botín aplicará su política y pondrá a su gente. No lo hará de hoy para mañana. Pero lo hará», advierte un ejecutivo próximo a algunos miembros de la familia cántabra.

¿Habrá cambios en el consejo de administración en los próximos meses? Previsiblemente, en el corto plazo, no, salvo los obligados por ley. Pero sí los habrá con casi toda seguridad en el equipo directivo. Hasta el momento Ana Patricia Botín era vista en el banco, según dicen fuentes del sector, como «la hija del jefe, pero estos comentarios finalizarán en cuanto ella tome posición y mando en plaza». Se acabarán entonces las discrepancias.

La presidenta analizará los objetivos, la estrategia a seguir y las alianzas. Elegirá entonces a los miembros de su equipo más directo. Ya hay algún nombre que circula en medios financieros. Es el caso de José García Cantera (Bilbao, 1966), responsable hoy de la división de banca mayorista global del Santander.

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