Cien años y, ahora sí, la ampliación a punto

L. G. V. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

STRINGER

Más de un millón de barcos han cruzado ya los 80 kilómetros del Canal de Panamá, la vía interoceánica más grande del mundo

15 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Hoy hace cien años que el Canal de Panamá se abrió al mundo y dividió América en dos. Y un siglo da para mucho en materia de comercio marítimo: desde que el Ancón inaugurara la ruta construida por Estados Unidos, la vía interoceánica más grande del mundo ha hecho frente a un cambio de gerencia -en el año 1999, EE. UU. entregó la soberanía del Canal a Panamá-, una ampliación en ciernes y la feminización del empleo, ya que hasta hace unos años las mujeres se limitaban tan solo a la labor administrativa. Todo esto teniendo como observadores a más de un millón de barcos que ya han cruzado los 80 kilómetros del recorrido.

Más de 27.000 personas murieron en la construcción de un canal que un barco tarda sobre diez horas en cruzar. Ahora, con unas condiciones -afortunadamente- diferentes, muchos panameños se sumergen en las obras de aumento de la vía que conecta los océanos Pacífico y Atlántico. Esta ampliación, aprobada por referendo en el 2006 y que, si todo sigue su curso, culminará a finales del 2015, no ha estado exenta de polémica.

La inauguración, que supone la creación de nuevas esclusas que permiten la entrada de buques de mayor tamaño, estaba prevista para este mismo año; pero las huelgas y los sobrecostes por las obras dejaron en jaque a Sacyr, empresa española dedicada a la construcción, y a sus socios Impregilo y Jan de Nul -italiana y belga, respectivamente-, que no consiguieron llegar a un acuerdo con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) hasta el pasado febrero.

A esta increíble obra de la ingeniería por la que circula el 5 ?% de todo el comercio marítimo mundial le acecha un competidor, un canal en Nicaragua patrocinado por China. Pero en Panamá no se amilanan: el administrador de la vía interoceánica, Jorge Quijano, celebra la futura ampliación afirmando que «servirá para demostrarle al mundo que Panamá está preparado para el manejo de una portentosa obra que ayudará a unir más a los países y acelerar el comercio marítimo».