Telefónica corteja al tercer operador de México para presionar a Slim

J. A. Bravo / Colpisa MADRID

ECONOMÍA

Negocia pagar hasta 3.000 millones por la firma Iusacell y hacerse con siete millones de nuevos usuarios con la anuencia del Gobierno de Peña Nieto

30 jul 2014 . Actualizado a las 22:57 h.

Nuevo pulso entre Telefónica y el magnate mexicano Carlos Slim, esta vez a costa de las intenciones de la operadora española de crecer con fuerza en un mercado «tan importante» como el azteca -reconocen en la compañía-, llamado a ser «clave» en Latinoamérica a medio plazo. De hecho, según admitió este miércoles ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores, ya está «negociando» la compra de Iusacell, el tercer operador de telefonía móvil del país, aunque «aún no se ha alcanzado un acuerdo».

La relación entre ambas compañías, no obstante, no es nueva. En 2012 ya sellaron una alianza -luego no concretada- para ofrecer la red telefónica más amplia y dinámica del país, con tecnología 4G, fibra óptica y acceso a redes wifi. Desde entonces, sus contactos son periódicos para estudiar posibles fórmulas de colaboración. Las conversaciones con las familias Azcarrága y Salinas, dueñas de Iusacell a través de sus respectivos grupos televisivos (Televisa y TV Azteca), cuentan con la anuencia del Gobierno de Enrique Peña Nieto, que está acometiendo una reforma ambiciosa del sector. Su medida más controvertida es que el operador dominante no podrá tener más del 50% del mercado, lo que obligará a la multinacional América Móvil de Slim -que controla el 70% de las líneas móviles y el 80% de las fijas- a vender activos para reducir tamaño, si bien también aprovechará para reducir deuda.

Es en este contexto donde Telefónica, que en el primer trimestre ingresó 330 millones en México -en el conjunto de 2013 fueron 1.580 millones-, ha reavivado su interés por Iusacell. Sus casi siete millones de clientes se sumarían a los 20,8 millones que ya tiene la multinacional española, en una operación cuyo coste se aproximaría a los 3.000 millones, según fuentes del mercado y con arreglo a lo que pagaron en su día los socios actuales.