La crisis del Espirito Santo amenaza la recuperación económica de Portugal

La Voz

ECONOMÍA

Otros grupos empresariales, que poseían deuda del grupo, han perdido mucho dinero y tendrán que recortar sus inversiones

27 jul 2014 . Actualizado a las 17:45 h.

El escándalo financiero de Espirito Santo, un imperio financiero con ramificaciones en varios sectores de la economía portuguesa, podría arrastrar a otros grupos y frenar la recuperación económica del país, recién salido de un plan de rescate internacional. El declive del grupo se aceleró el jueves con la imputación por blanqueo de capitales de Ricardo Salgado, exvicepresidente ejecutivo del Banco Espirito Santo (BES), y la demanda de puesta bajo control judicial de Espirito Santo Financial Group (ESFG), su principal accionista.

«Este caso llega en un contexto que ya era muy delicado. Las empresas portuguesas siguen estando muy endeudadas y la recuperación de la economía todavía es muy frágil», afirma Gilles Moec, economista en Deutsche Bank.

En el primer trimestre del año, el Producto Interior Bruto bajó un 0,6%, un revés inesperado para la economía portuguesa que a principios de 2013 había logrado salir de dos años y medio de recesión. Aunque los analistas hablaron entonces de un «accidente» que no iba a tener consecuencias en la recuperación, ahora temen que los problemas del grupo contagien a todo la economía. Por su parte el presidente portugués Anibal Cavaco Silva admitió que los problemas del grupo podrían tener «un cierto impacto en la economía real».