Galicia, relegada al banquillo de la Comisión de Pesca de la Eurocámara

Ningún político gallego figura entre los miembros titulares de este órgano


redacción / la voz

Galicia, una potencia en pesca, solo encuentra hueco en el banquillo de la comisión que trata esos asuntos en el Parlamento Europeo. Lejos, muy lejos, quedan aquellas legislaturas, como la de 1999, en las que tanto la presidencia como la vicepresidencia del órgano estaban en manos de eurodiputados gallegos, como era el caso de Daniel Varela y Rosa Miguélez. Carmen Fraga, Varela y Miguélez se alternaban como número uno o dos de esa comisión, en la que, siempre hasta ahora, había algún político gallego de titular. Claro que, por entonces -con la excepción de la última legislatura-, el papel de la Eurocámara en materia legislativa era menor, meramente consultivo.

Paradójicamente, ahora que el proceso de codecisión está plenamente implantado, y que lo que dice el Parlamento Europeo está en el mismo plano que lo propuesto por la Comisión y lo planteado por el Consejo, Galicia sienta su voz en el banquillo. No hay ningún diputado con este origen entre los miembros titulares de una comisión en la que se analizan y discuten temas de vital importancia para la pesca gallega. José Blanco, por el PSE, Millán Mon, por el PP, y Lidia Senra, por Izquierda Unitaria, figuran como miembros suplentes en la Comisión de Pesca. Quizá cuando le llegue el turno de sentarse en el hemiciclo europeo a la nacionalista Ana Miranda, un gallego llegue a titular. Pero, por lo pronto, y hasta 2020, la defensa de la pesca gallega se hará en un castellano con marcado deje andaluz y canario. Y aun menos mal. De hecho, desde el sector español, en concreto desde la patronal Cepesca, aplauden a rabiar que se le haya hecho hueco a personas de la talla de Clara Aguilera, que fue consejera de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía; a Gabriel Mato, el popular canario que hasta mayo pasado presidía la Comisión de Pesca, y, sobre todo, les satisface que entre los titulares esté Miguel Arias Cañete, hasta hace poco dueño de la cartera de Agricultura de la que penden, aunque sin figurar en la nomenclatura, los asuntos de pesca. Galicia también aplaude, claro, pero echa de menos una interlocución más directa, que conozca de primera mano las particularidades del sector gallego.

Para hacer justicia, hay que decir que en lo nada que va de legislatura, tanto Clara Aguilera, como José Blanco, que es suplente, se han interesado por el acuerdo de Mauritania, que afecta a los cefalopoderos gallegos.

Tres primeros espadas

«Es cierto que nos gustaría que hubiese algún político gallego entre los titulares, pero [su ausencia] no es decepcionante», explicó José Ramón Fuertes, gerente de la Cooperativa de Armadores de Vigo (Arvi). No lo es, precisamente, por la presencia de esos tres primeros espadas que han demostrado que tienen dotes de «escuchar, preguntar y consultar al sector para conocer sus intereses». La falta de chauvinismo que muestra el representante de los armadores vigueses choca con la visión del secretario general de Pescagalicia, Torcuato Teixeira, que considera «un grave erro» que en la Comisión de Pesca no haya «ningunha persona vinculada a Galicia» y más que España haya dejado escapar la presidencia del órgano: «É un posto polo que había que pelexar e o PP debería haber movido ficha para non deixala ir». Galicia «é a comunidade de Europa que máis se xoga e debería ter algún xogador no campo».

Exotismo

Pero, según Teixeira, la pesca está adquiriendo en Europa tintes de materia exótica, «non hai máis que atender a que están dentro personaxes coma Le Pen». Pese a todo, el sector peleará para mantener una actividad económica importante para Galicia y también para Francia, así que «si que podemos contar con Jean Marie Le Pen».

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