Las potencias industriales se reúnen por primera vez en quince años sin Rusia

Exigirá a Putin que negocie con el nuevo Gobierno de Ucrania y que presiones a los grupos separatistas prorrusos


Madrid

Los líderes del G-7 pedirán a Rusia durante la cumbre que empieza este miércoles en Bruselas que negocie con el nuevo presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, y presione a los grupos separatistas activos en el este con el fin de resolver la crisis ucraniana. No obstante, el G-7 evitará de momento activar nuevas sanciones contra Moscú para privilegiar una «solución política y diplomática», según han explicado fuentes europeas.

La de Bruselas es la primera cumbre del G-7 (grupo que reúne a Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania) en quince años. Sustituye a la reunión del G-8 que estaba prevista en la ciudad rusa de Sochi. Las potencias occidentales decidieron el pasado marzo boicotearla y organizar un encuentro alternativo sin Rusia como represalia por la anexión por parte de Moscú de la región ucraniana de Crimea. Los presidentes de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, actuarán como anfitriones.

La crisis en Ucrania y las relaciones con Rusia centrarán la primera jornada de trabajo de los líderes del G-7, que comienza a las 20:00 horas con una cena de trabajo. La segunda sesión del jueves estará consagrada a la situación económica internacional.

Los líderes discutirán cómo abordar el alto nivel de paro una vez que las perspectivas de crecimiento comienzan a mejorar. También tratarán de dar un impulso a los diferentes acuerdos comerciales que se están negociando, como los de la UE con EEUU, Japón o Canadá. La cumbre se cerrará con sendos debates sobre energía y clima y sobre desarrollo.

Los líderes del G-7 celebrarán el éxito de las elecciones presidenciales celebradas en Ucrania el pasado 25 de mayo y reconfirmarán su apoyo a los nuevos líderes del país y a las reformas emprendidas por Kiev para estabilizar la situación. Asimismo, valorarán la «retirada parcial» de las tropas rusas de la frontera, aunque expresarán su preocupación por la violencia en el este de Ucrania.

Sin embargo, la activación de nuevas sanciones contra Moscú no está sobre la mesa del G-7 porque «la prioridad ahora son los esfuerzos políticos y diplomáticos». «La indiscutible elección de un nuevo presidente en Ucrania con una mayoría creíble permite la posibilidad de un diálogo directo entre Ucrania y Rusia. Eso es lo que pedimos a Rusia: que reconozca al nuevo presidente ucraniano, que negocie directamente con Ucrania y pare de desestabilizar las regiones del este», explica un alto funcionario de la UE.

Este es el mensaje de los líderes occidentales, que trasladarán en persona al presidente ruso durante las celebraciones que tendrán lugar el viernes en Francia del 70 aniversario del desembarco aliado de Normandía, principio del fin de la Segunda Guerra Mundial.

«Al mismo tiempo, el G-7 repetirá que si la situación se agrava, si aumentan las actuaciones desestabilizadoras, se deberán considerar medidas adicionales. Pero ahora la prioridad es intentar lograr una solución política y diplomática utilizando el impulso creado por la elección del presidente ucraniano», ha explicado el alto funcionario.

Hasta ahora, la UE ha sancionado a 61 dirigentes rusos con la congelación de cuentas y la prohibición de entrar en territorio comunitario. Además, ha suspendido la próxima cumbre con Rusia y las negociaciones sobre liberalización de visados y para un nuevo acuerdo de asociación como represalia por la intervención de Moscú en Ucrania.

Estados Unidos ha presionado a Bruselas para reforzar estas sanciones, pero las diferencias entre los Estados miembros han impedido ir más allá. Mientras que Polonia y los países bálticos son partidarios de mayor dureza contra Rusia, otros países como Alemania, Italia o España reclaman apostar por la vía negociadora.

En todo caso, el G-7 no se plantea de momento readmitir a Rusia. «Es Rusia la que se ha autoexcluido del grupo por su actuación», apunta el alto funcionario. «Mientras que Rusia continúe con este tipo de actuaciones, vulnerando el derecho internacional, el G-7 se mantendrá como G-7», subraya.

Además de la crisis en Ucrania, los líderes del G-7 tienen previsto abordar brevemente durante la cena de este miércoles la situación en Siria, Libia, Malí, la República Centroafricana, Irán, Corea del Norte, Afganistán, el proceso de paz en Oriente Próximo y las tensiones en el mar del sur de China. Todas estas cuestiones se mencionarán en el comunicado final de la reunión.

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