Los concellos deben a los bancos un 12 % más que antes de la crisis

La deuda viva de los ayuntamientos gallegos cayó un 7,5 %, hasta 715,5 millones el año pasado, 78,5 más que en el 2008. Las corporaciones arrastran aún el peso del plan de pago a proveedores


La deuda viva de los ayuntamientos gallegos con los bancos se redujo el año pasado un 7,5 %, hasta los 715,5 millones de euros, casi 58 menos que lo que debían a finales del 2012, según los datos que hizo públicos esta semana el Ministerio de Hacienda. Los concellos vuelven así a la senda del ajuste que habían iniciado en el 2010, cuando el Gobierno, obligado por Bruselas a embridar el déficit, impuso severas restricciones a los consistorios para evitar que pasasen por la ventanilla del banco más de lo estrictamente necesario.

La tendencia se rompió en el 2012. Y es que, en su empeño de poner a cero el contador de la deuda de las administraciones públicas con sus proveedores -que se contabiliza aparte-, Hacienda lanzó un plan de pago que permitió a las corporaciones suscribir créditos de forma masiva para abonar las facturas pendientes, lo que incrementó la deuda con la banca de los concellos gallegos en 127,8 millones de euros en solo un año.

Esto explica que, pese a las limitaciones impuestas en los últimos ejercicios, los ayuntamientos de la comunidad deban actualmente un 12,3 % más que cuando comenzó la crisis, en el año 2008 (su pasivo financiero era entonces de 637 millones de euros). Y eso a pesar de que el ritmo de reducción de la deuda municipal gallega triplica el del conjunto de España, donde las entidades locales debían a finales del año pasado 41.715 millones a bancos y cajas, un 2,6 % menos que en el ejercicio precedente.

A Coruña es el concello que soporta la mayor losa de deuda, un total de 78,4 millones de euros, pese a haberla reducido un 1,4 % en el último año. A continuación se sitúan Santiago y Ourense, con 57,5 y 43,9 millones, respectivamente. Vigo, a pesar de ser la ciudad más poblada de Galicia, es la cuarta por volumen de pasivo financiero, tras reducir este un 28,3 % el año pasado, hasta los 39,9 millones de euros (había cerrado el 2012 con 55,7).

En el otro lado de la tabla se sitúan los 47 concellos que no debían ni un euro a los bancos a finales del año pasado. Una lista en la que solo se cuela uno de los 22 concellos con más de 20.000 habitantes, Arteixo, que en el 2012 había echado mano de un nutrido remanente de tesorería para dejar a cero su saldo deudor con la banca. Una veintena de municipios tomaron el año pasado idéntica decisión y amortizaron todo lo que debían, cantidades que oscilan entre los 7.000 euros de Pazos de Borbén y el millón de Noia.

El año pasado, solo 47 de los 315 ayuntamientos de la comunidad aumentaron su deuda financiera. El que más, Antas de Ulla, un escalofriante 2.245 %, ya que pasó de los 56.000 euros que adeudaba a finales del 2012 a más de 1,3 millones al cierre del último ejercicio.

Deuda por habitante

La clasificación se da la vuelta como un calcetín si se mide la deuda en relación a la población de cada municipio. Un ránking que lidera el concello ourensano de Os Blancos, donde cada vecino soporta sobre su cabeza una monumental deuda de 2.557 euros por cabeza. Hay otros cinco ayuntamientos que superan holgadamente la barrera de los mil euros per cápita (Catoira, Xunqueira de Espadanedo, Porqueira, A Bola y Nogueira de Ramuín). De entre las grandes ciudades, la mayor ratio se encuentra en Santiago (598,7 euros) y la menor en Vigo (134,8).

En cuanto a las diputaciones gallegas, su deuda viva cerró el 2013 en 188,65 millones, un 15,3 % menos. Frente al incremento del 7,6 % en Lugo (que sigue siendo la menos endeudada en términos absolutos), la de Ourense recortó su pasivo un 18,5 %; la de Pontevedra, un 26 % y la de A Coruña, un 36 %.

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