Tarde, mal y al dictado de Europa


La historia dirá que hace siete años el mundo se inundó de activos tóxicos (deuda bancaria avalada con hipotecas de personas sin recursos) Y mentirá. El mundo, no. El primer mundo y solo una parte. Otra, como España, nunca avaló sus deudas con préstamos a población de alto riesgo. ¿Fue una suerte? No, lo contrario, una desgracia. Mientras, los Gobiernos de Europa y Estados Unidos, en el 2008, desembarcaban con toda su artillería financiera para tapar la crisis de solvencia de su banca ?el valor de esos bonos se había desmoronado y al hacerlo se había comido el capital bancario?, aquí sentíamos que el único problema era la liquidez y que para eso ya estaba el Banco Central Europeo.

Hace días, el Tribunal de Cuentas informó de que de un modo u otro el Estado apoyó con casi 108.000 millones al sector financiero. Por ello, es bueno recordar que Alemania, en octubre del 2008, puso encima de la mesa 470.000 millones de euros, y el Reino Unido, según su oficina de auditoría nacional, aportó el doble, 937.258 millones. Ya ve, países que se han tirado media crisis diciendo que sus vecinos eran unos cerdos impresentables ?así se nos denominó, países PIIGS: Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España (Spain)?, recibieron un impacto muy superior al español ¿Nuestro problema? No supimos ver que el activo tóxico era el inmueble. Empezamos a tomarnos en serio el problema en el 2011.

Gran parte de las ayudas, y España no es una excepción, han sido avales, garantías, generalmente devueltas y en bastantes casos con beneficios para el Estado. Pero hay dos aspectos en los hemos sido diferentes, primero, la docilidad frente a Europa, más acuciada en Zapatero que en Rajoy; pero en todo caso presente en los dos; y la segunda, consecuencia de la primera, el empecinamiento en privatizar la banca nacionalizada, aunque sea perdiendo 40.000 millones de euros. El resto de los Gobiernos siguen siendo dueños de sus entidades, esperan su momento para hacer caja. Pero aquí gobierna otro tiempo, el electoral.

Venancio Salcines es presidente de la Escuela de Finanzas

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos

Tarde, mal y al dictado de Europa