Rechazan que los pescadores del río Miño coticen como marineros

El PP tumbó una iniciativa para incluirlos en el régimen especial del mar


Redacción / La Voz

La actividad extractiva en el tramo final del río Miño anda revuelta. Los hay que reclaman poder seguir pescando en él sin licencia alguna, como hicieron siempre para complementar unos ingresos mensuales menguantes. No faltan los que, cotizando al régimen especial del mar, quieren trabajar en la desembocadura y extraer las especies de los marineros de agua dulce (angula, lamprea, sábalo, salmón), además de las suyas propias. Y hay otro grupo, compuesto por autónomos puros y duros, que quieren cotizar a la Seguridad Social específica para el mar, dado que deben cumplir todas las exigencias que se piden a un marinero y, sin embargo, no pueden disfrutar de las ventajas de su régimen, por el que se cotiza menos y permite disfrutar de coeficientes reductores para poder jubilarse antes.

El caso de este último colectivo fue el que ayer llevó el Bloque Nacionalista Galego (BNG) a la comisión de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo del Congreso de los Diputados. La diputada Olaia Fernández pedía que se modificase el citado pacto para incluir a los pescadores de río en el régimen especial del mar, precisamente por las similitudes de su actividad y de sus condiciones de trabajo con las de los profesionales del mar.

Según expuso la nacionalista, la actividad extractiva en el tramo internacional del Miño, entre Arbo y A Guarda, proporciona riqueza y empleo a más de 350 pescadores. Como los que salen al mar, los de río tienen que despachar su embarcación, someterse a inspecciones y tener todos los papeles en regla. Solo que navegan en agua dulce -ni siquiera en la zona marítimo-terrestre que acaba de remarcar la Xunta- y las licencias de pesca se las otorga la Armada. Que el PP rechazase la moción del BNG, al igual que las demás presentadas para estudiar la reforma del régimen especial de los trabajadores autónomos (RETA), evitó que se formase un gran revuelo. Y es que sí hay pescadores del río Miño que desean cambiar su cotización al régimen especial del mar, pero los hay también que quieren continuar pagando los autónomos tradicionales. Es más, desde el colectivo de profesionales aseguran que, «si hay que pasarse al ISM [Instituto Social de la Marina], la mitad de la flota se va», asegura Fernando Ferreira, presidente de Copesmi (Cooperativa de Pescadores del Miño). Lo normal sería «que se permitiese elegir» al interesado.

Dos actividades

Ocurre que buena parte de los profesionales que trabajan en el Miño tienen otra profesión compatible con el régimen general de los autónomos y, de cotizar al específico del mar, lo más probable es que tuviesen que decantarse por una de las dos actividades. Y es que de noviembre a diciembre, en época de angula, trabajan seis días en jornadas de cuatro horas. Y la temporada de la lamprea los mantiene ocupados de enero a abril. ¿Y de abril a noviembre? O al paro o a la actividad secundaria, que puede ser la albañilería, la fontanería o el servicio de taxi.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

Rechazan que los pescadores del río Miño coticen como marineros