Mar dice que ningún barco gallego dejó de pescar pese a ser irregular

AGE insiste en que se recurre al mercado negro para legalizar buques


redacción / la voz

Una ley específica en el 2007, una disposición adicional introducida en otra agraria (de titularidad de explotaciones compartidas) del 2011 para modificar un texto legal del 2001 y un decreto de junio del 2012 no han sido suficientes para poner punto, ni siquiera seguido, al proceso de regularización de embarcaciones. En teoría, todo ese compendio legal debería haber servido para evitar que ningún barco gallego fuese dado de baja de oficio por no coincidir sus características reales con las que figuran en la hoja de asiento.

Y, en principio, ese objetivo se ha conseguido. Juan Maneiro, secretario xeral de Mar, destacó ayer, en la Comisión de Pesca del Parlamento de Galicia, que ninguna embarcación gallega ha tenido que dejar de pescar pese a seguir siendo irregular porque su titular no ha aportado los caballos o el tonelaje necesario para legalizarse.

Eso, hasta ahora, porque como denunció el portavoz de Pesca de AGE, Juan Fajardo, hay propietarios de embarcaciones que están recibiendo notificaciones de las capitanías marítimas requiriendo que presenten la documentación que acredite que se han regularizado para poder ser despachadas y salir a faenar. Así que «o problema sin resolver; poden seguir pescando sempre que o capitán marítimo non diga que non». Por tanto, a su juicio, lo que se ha hecho no es resolver un problema, sino «darlle unha patada hacia adiante».

Fajardo también denunció que más de la mitad de los barcos no están regularizados por falta de capacidad económica y porque no hay toneladas (GT) ni caballos suficientes en el mercado para hacerlo y quienes lo encuentran, reprochó, están recurriendo al mercado negro con la complicidad de la Administración, que no comprueba ni inspecciona esos actos entre particulares. Coincidir con la hoja de asiento puede costar del orden de 12.000 o 20.000 euros, y ni los bancos dan financiación ni la Xunta permite a los barcos en situación irregular acceder a ayudas para adquirirlos.

Maneiro negó que la mitad de la flota haya quedado sin regularizar y aseguró que para las 1.116 peticiones denegadas (de 2.469 presentadas) se emitió «una resolución favorable con eficacia demorada» que hace posible que sigan faenando. Insistió en que condonar GT y caballos sería un agravio para los armadores que modificaron sus barcos con arreglo a la ley. Además, muchas de las embarcaciones pendientes de regularizar son de marisqueo y faenan en el interior de la ría, así que no es por seguridad para lo que necesitan motores de cien caballos.

«A Administración é cómplice dese mercado negro porque non pide xustificante»

Juan Fajardo

«Para faenar nos lombos do Ulla non fan falla cen cabalos. Cada quen saberá para que os puxo»

Juan Maneiro

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos

Mar dice que ningún barco gallego dejó de pescar pese a ser irregular