«¿Cómo nos hemos repartido los cargos? ¡Todos a trabajar!»

Los propios trabajadores se constituyeron en sociedad para pujar por la factoría

La antigua Privilege fabrica aglomerados.
La antigua Privilege fabrica aglomerados.

ferrol / lA voz

En vez de darse por vencidos, cuando la dirección de la factoría de aglomerados Privilege, con sede en Narón, anunció el concurso de acreedores, la plantilla se puso manos a la obra para no dejar la oportunidad de salvar la empresa. Con sus propias indemnizaciones y en el paro formaron una sociedad limitada, Seaquarz, y presentaron su propia oferta y plan de viabilidad al proceso de subasta de las instalaciones, al que, paradójicamente, también se presentó una firma italiana ligada al grupo empresarial principal accionista de la firma. Tras dos años de lucha y hasta con un proceso judicial abierto, ya que en un primer momento el administrador concursal entregó la fábrica al grupo italiano, ante lo que la plantilla interpuso un recurso, finalmente llegaron a un acuerdo para repartirse las líneas de producción. Ahora están a la espera de recibir la ayuda comprometida por Xesgalicia para arrancar. «Al final llegamos 39 trabajadores como socios, de los cuales 10 que seguían aguantando a pesar de que ya se les acabaron todas las prestaciones ya están trabajando haciendo labores de puesta a punto», explica Francisco Zurita, representante de la plantilla. Aseguran que no son empresarios al uso. «¿Cómo nos hemos repartido los cargos? ¡Todos a trabajar!», bromean.

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