Preferentistas reciben al grito de «chorizo» y «ladrón» a Blesa en el Tribunal Superior de Madrid

Agencias

ECONOMÍA

El expresidente de Caja Madrid declara por el daño que le ocasionó supuestamente el juez Elpidio José Silva

31 oct 2013 . Actualizado a las 15:32 h.

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa ha sido recibido entre gritos de «chorizo» y «ladrón» por parte de una veintena de preferentistas que aguardaba su llegada al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, donde declara por el daño que le ocasionó supuestamente el juez Elpidio José Silva.

El banquero ha llegado a las 9.00 horas de este jueves acompañado de su abogado, Carlos Aguilar, para declarar en calidad de testigo por la querella que la Fiscalía interpuso contra el juez Silva por varios delitos, entre ellos el de prevaricación, al ordenar en dos ocasiones su ingreso en prisión.

En medio de una gran expectación, y sin querer hacer declaraciones, Blesa ha accedido al órgano judicial mientras los afectados por la comercialización de participaciones preferentes gritaban «Silva es inocente, Blesa un delincuente», «Blesa, ladrón, regresa a prisión» y «No se aplica, no se siente, la Justicia independiente».

Los congregados, todos ellos personas mayores ataviadas con el color corporativo de Bankia, exigían la dimisión del Fiscal General del Estado mientras portaban pancartas chorizos de tela y pancartas contra «el fraude de Bankia».

Acusaciones sobre Silva

Blesa y su abogado, Carlos Aguilar, al que Silva llegó a imputar por revelación de secretos mientras instruía el «caso Blesa», comparecen ante el instructor de dicha querella en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) después de que el pasado lunes el magistrado se negara a declarar como imputado.

No obstante, el titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid anunció en su cuenta de Twitter pocas horas después de su declaración que procedería a hacerlo «en cuanto se estudie la causa con tiempo suficiente». «Declararé, pero hoy no se daban condiciones», afirmó el juez.

Según Silva, la hora de receso que le dejó Gavilán para analizar más de 8.000 correos electrónicos corporativos del servidor de Caja Madrid, que ocupaban «diez mil páginas» y que se unieron a la causa el día en el que estaba citado no fue suficiente para que su letrado los pudiera estudiar.

El fiscal sostiene que Silva incumplió sus «deberes legales» al encarcelar a Blesa en dos ocasiones, la primera en mayo bajo fianza de 2,5 millones de euros y, veinte días después, incondicionalmente.