España podría tener 20 millones de pobres en el 2025

EFE

ECONOMÍA

Un informe de Intermón Oxfam resalta que desde el 2008 hay medio millón más de pobres cada año. Y echa la culpa a las políticas de austeridad

19 sep 2013 . Actualizado a las 10:57 h.

Veinticinco millones de europeos más se verán sumidos en la pobreza en 2025 si los gobiernos no abandonan las medidas de austeridad, ocho millones de los cuales serán españoles, lo que supone que nuestro país aportaría uno de cada tres de los nuevos pobres de Europa.

Este «panorama catastrofista» es el que dibuja el informe «la trampa de la desigualdad», realizado por Intermón Oxfam en los distintos países europeos, cuyos datos españoles se han presentado hoy en rueda de prensa y que reflejan que la sociedad será más desigual y más pobre si no hay un cambio de rumbo.

Según el estudio, de mantenerse la tendencia actual, en 2025 España podría tener 20 millones de pobres, 8 millones más que actualmente, lo que representaría el 42 por ciento de la población.

La responsable de investigación de Intermón y coautora del informe, Teresa Cavero, ha resaltado que desde 2008 el número de pobres se ha incrementado a razón de medio millón cada año y ha alertado de que «se están sentando las bases de una sociedad tremendamente injusta», y la brecha de la desigualdad se está «disparando».

Antes de la crisis, el 20 por ciento de los más ricos ganaba 5,3 veces más que el 20 por ciento más pobre y en 2025 podría ingresar 18 veces más.

El informe pone también de relieve la existencia de «una pobreza activa», la que se da entre la población ocupada, «una bolsa de pobreza creciente», que, según Cavero, tiene su origen en la reforma laboral, que favorece el despido y los empleos precarios, y merma la capacidad de negociación con las empresas.

Una «generación perdida»

«¿Por qué alzamos la voz en estos momentos?, porque ya hemos visto estas situaciones anteriormente», ha dicho el director del departamento de Campañas y Ciudadanía de Intermón Oxfam, quien ha advertido de que la experiencia de esta ONG en países en desarrollo «nos dice que se tarda décadas en salir» de ellas.

En este sentido, Cavero ha subrayado que Europa se enfrenta a una «generación perdida» y ha alertado de que tardará 25 años en recuperar los niveles de bienestar de 2008.

En la rueda de prensa se han hecho públicos también los resultados de una encuesta elaborada por Metroscopia para esta organización que desvela que tres de cada cuatro españoles cree que con las actuales medidas de ajuste los ciudadanos serán más pobres y empeorará su calidad de vida.

Además, para tres de cada cuatro encuestados las desigualdades que existen en España son resultado de factores estructurales y no de los méritos o capacidades de los ciudadanos, aun así una gran mayoría cree que la pobreza se puede reducir, ha señalado la analista de esta empresa de sondeos Violeta Assiego.

«Trabajos en negro»

La encuesta destaca que siete de cada diez españoles estarían dispuestos a rechazar «trabajos en negro» si eso contribuyese a reducir las desigualdades y solo un 35 por ciento están a favor de pagar más impuestos debido a que desconfían del uso que se hace de ellos.

Atienza se ha mostrado «preocupado» por la proliferación de eufemismos con los que los responsables políticos tratan de «dar barniz» para hacer más digerible lo que consideran «un cambio de modelo». «Nos encontramos en un momento crítico», ha subrayado.

A juicio de los responsables de la ONG, Europa y España se encaminan a una sociedad dual, mucho más pobre, más injusta y más desigual, aunque consideran que «la buena noticia es que hay soluciones».

Para ello, piden un «giro rotundo» de las políticas de austeridad y proponen una serie de medidas urgentes, que pasan por resolver el problema de la deuda pública, ya que actualmente uno de cada tres euros en España se destina a pagar los intereses que genera.

Cambios en el sistema financiero, programas de estímulo económico que se centren en la creación de empleo, más inversiones en servicios públicos como educación y sanidad y medidas fiscales, que incluyan impuestos a la acumulación de riqueza y una tasa sobre las transacciones financieras son otras de las propuestas de Intermón.