Entra en vigor un convenio que protege a marineros de 43 países

El acuerdo internacional garantiza condiciones laborales dignas

El nuevo Convenio sobre Trabajo Marítimo regula las condiciones laborales de los trabajadores del sector, salvo el pesquero.
El nuevo Convenio sobre Trabajo Marítimo regula las condiciones laborales de los trabajadores del sector, salvo el pesquero.

Redacción / La Voz

«O mar é un mundo aparte», dice Luis Figueroa. Quiere decir que lo que pasa dentro de un barco es bien complicado a veces de controlar, sobre todo en buques con banderas de conveniencia con tripulantes de los más exóticos lugares del planeta y que arquean las cejas de sorpresa cuando oyen hablar de los derechos laborales. Por eso, dice el responsable del sector del mar del sindicato de UGT en Galicia y marino mercante, es tan importante el Convenio sobre Trabajo Marítimo (CTM) que entra hoy en vigor en 43 países, entre ellos España. Beneficiará a 1,2 millones de marinos, de ellos 60.000 en España, según datos facilitados por la Organización Mundial del Trabajo (OIT), promotora del pacto.

Se trata de un acuerdo consensuado hace seis años, pero que ha precisado tanto tiempo para que los armadores puedan adaptar sus barcos a las nuevas exigencias y para que los países que voluntariamente han firmado el convenio adapten el texto a sus leyes nacionales.

Pero ¿qué implicará el convenio? Pues, fundamentalmente garantizará a los trabajadores que desempeñan su labor en condiciones laborales dignas, que tienen contrato, un horario, un salario... También regula cómo tienen que ser los camarotes -ventilados y con aire acondicionado o calefacción, según dónde operen- y el material que debe tener el hospital del buque, entre otros.

Este convenio estipula normas que ya están en vigor, al menos en España, pero muchas de las cuales no se cumplen. Ahora se trata de que sí sea así y de que los Estados se impliquen para garantizar los derechos laborales de los marineros. Es decir, al menos en teoría, aumentarán las inspecciones a bordo. Figueroa explica que se intensificarán las inspecciones de trabajo para comprobar que los empleados tienen contrato en regla y una nómina, por ejemplo. Hasta ahora, las inspecciones rutinarias se centraban básicamente en la ruta de navegación, en la mercancía...

Figueroa espera que la aplicación del convenio internacional «non empece con moito ímpetu e logo vaia perdendo forza». Su sindicato, entre otros, hará lo posible para que no sea así, pero reconoce que la mayoría de las empresas no tienen comité y ahí es donde radica el problema, es más difícil de controlar lo que ocurre entre su personal.

Otra de las exigencias del convenio destacadas por Figueroa es que los armadores de los países firmantes quedarán obligados a suscribir una especie de seguro obligatorio para cubrir los gastos de repatriación de la tripulación. ¿Para qué? Pues para evitar que los trabajadores se queden tirados en un puerto en situaciones de impago de deudas, o de presunta pesca ilegal.

Esta cláusula de repatriación deberá figurar también en los convenios de empresa, detalló el sindicalista de UGT.

«Diálogo y cooperación»

«Esta convención es un hito en la historia marítima. Es fruto del diálogo y la cooperación internacional, y contempla unas condiciones de vida y trabajo dignas para los trabajadores del mar al mismo tiempo que una competencia justa entre los armadores», dijo el director general de la OIT, Guy Ryder, en declaraciones recogidas por Efe.

La directora del Departamento de Normas Laborales de la OIT, Cleopatra Doumbia-Henry, agregó que la entrada en vigor de la convención es un evento único en la historia de la legislación del trabajo en este sector.

«Nos incumbe ahora a todos garantizar que la convención se traduzca en ley y práctica de forma que los marineros y armadores puedan beneficiarse de ella», sentenció.

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