La sardina se resiste a aparecer y dispara a más de cien euros la caja

El Berbés vendió un lote de 14 kilos a 120 euros y el Muro varios a 103

la voz

«Como non asen percebes, paréceme a min que van j...». Con esa elocuencia aludía Julio Alonso, patrón mayor de Vigo, a la escasez de sardina en la antesala de su fiesta grande: San Xoán. Una ausencia que empieza a ser alarmante. A cuatro días de la fecha, en el Berbés se subastan apenas un puñado de cajas, que ayer ni siquiera llegaron a la decena. Eso sí, una de ellas se despachó de madrugada a 120 euros (8,5 euros el kilo). Clemente Bastos, patrón mayor de Redondela, puerto con 19 cerqueros que rastrean la sardina, espera que las cosas cambien entre hoy y mañana: «O mar é imprevisible; hoxe non hai, pero mañá pode aparecer». Es el lado optimista de Bastos, que, no obstante, no oculta que «as perspectivas non son nada boas». Claro que, «se non se vai ao mar, non se pesca». Y por eso lo seguirán intentando hasta la misma víspera de las hogueras, el sábado, ahora que la Consellería do Mar los ha autorizado a hacerlo.

Ausencia general

No es solo en el sur. La sardina está jugando al escondite en toda la geografía gallega. Tampoco en la parte norte son capaces de dar con bancos importantes. «E por riba o tempo non axuda nada», comenta Andrés García Boutureira, patrón mayor de Sada. En su lonja vendieron ayer 15 cajas, a 70 euros (4,6 el kilo), un precio contenido si se compara con los que alcanzó la especie en A Coruña. El récord del Muro lo batió un barco de Portosín, que colocó varias cajas a 103 euros. A ese mismo precio (6,8 euros el kilo) también se dispensó precisamente en la lonja de Portosín, donde un cerquero dejó cien cajas.

Entre 88 y 96 euros en Camariñas; 80 euros en Portonovo; 75 en Ribeira; a un máximo de 8,48 euros el kilo en Burela; a 8,07 de tope en Celeiro... Que la sardina esté cara por estas fechas es normal. Ahora bien, que tantos días antes ya esté tan disparada no es habitual. Cara en todas partes. «Cando o prezo está tan alto, malo. Era mellor que se vendera a caixa a 20 euros, porque significaría que pescamos todos», apunta Eduardo Carreño, patrón mayor de Portosín, donde el barco ya citado consiguió llenar cien cajas, pero el resto «nada de nada».

Avería inoportuna

Y no le falta razón. En Camariñas, de los nueve cerqueros que hay, solo pescaron tres. Los otros seis regresaron de vacío. En Malpica, tuvo suerte el Tres Costas, que consiguió llenar 240 cajas, pero tuvo una avería en una de las grúas y el pescado se escamó por el tiempo de espera. El resultado: que vendió la caja a solo 65 euros y el problema técnico le costó unos 5.000 euros, según cálculos del armador.

Aunque este año se ha agravado, la falta de sardina no es de ahora. Lleva unos años arrastrándose. «Alguén lle vai ter que poñer o cascabel ao gato», espeta Carreño, que considera que ha llegado la hora de tomar medidas y buscar una solución a la escasez de recurso.

Información elaborada por C. Viu, S. Serantes, M. Gago, M. Hermida, R. Estévez, S. Acosta y E. Abuín.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos

La sardina se resiste a aparecer y dispara a más de cien euros la caja