Solo los tres bancos obligados por el Supremo retiran el suelo hipotecario

Rubén Santamarta Vicente
RUBÉN SANTAMARTa REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Las entidades a las que no les afecta la sentencia evitan por ahora suprimir la cláusula

14 jun 2013 . Actualizado a las 13:42 h.

La sentencia del Tribunal Supremo declarando nulas las cláusulas suelo que no cumplan determinadas condiciones de transparencia -no las declara ilegales por completo, conviene aclarar de antemano- llevó al BBVA a anunciar el miércoles que retiraba esa condición de unos 426.000 préstamos en España. Otra, Cajamar, anunció de inmediato que haría lo mismo. Y NCG Banco, la tercera incluida en la demanda del Supremo, lo comunicó ayer por la tarde. Se podía esperar un efecto dominó. Pero no se ha producido. Todavía. Los que comercializan este tipo de hipotecas (o los que las vendieron y las tienen en sus balances) no se han dado por aludidos con dos argumentos similares: la sentencia no va contra ellos y las hipotecas que están vendiendo (o que vendieron) se hicieron «con total transparencia». Serían casos diferentes a los que alude el fallo del Supremo. Hay 200.000 afectados gallegos.

NCG (o Novagalicia), tras días en el diván estudiando la sentencia, terminó por anunciar ayer por la tarde que 90.000 clientes estarán exentos de esa controvertida cláusula. Todos los afectados. El procedimiento será de inmediato, y con efecto retroactivo a 9 de mayo. Para los clientes esto supone ahorrarse de media entre 60 y 100 euros al mes (con el euríbor actual). Supondrían un ahorro anual de entre 720 y 1.200 euros, aunque hay casos de todo tipo.

De forma automática

Los clientes lo notarán de forma automática en las cuotas de los meses de junio o julio. Además, los afectados recibirán una bonificación porque lo que se cobró de más en mayo se recuperará próximamente.

El banco informará a los usuarios, uno a uno, para explicarles que sus contratos hipotecarios se modifican para levantarles esa limitación. Esos 90.000 son el 49 % de toda la cartera hipotecaria del banco, y hay casos tanto de Caixanova como de Caixa Galicia. De hecho, la denuncia a la que hace referencia el Supremo se presentó, en su día, contra esta última entidad, no contra NCG (que es resultado de la fusión gallega y su bancarización).

A Novagalicia la decisión, obligada por la Justicia, no le saldrá gratis, aunque el banco no ha revelado el impacto. BBVA avanzó que tendrá que restar 35 millones a sus beneficios del mes junio, y varios analistas apuntaron ayer que en este año le costará unos 280, y el siguiente, unos 450. Atendiendo a este caso, y a los informes remitidos por analistas sobre otros bancos, se estima que en Novagalicia el impacto será de entre 50 y 60 millones.

Fuera de BBVA, Cajamar y NCG, el resto no se dan por aludidos. Si tuvieran que hacer lo mismo, por ley, Popular y Sabadell serían los más afectados: suman 29.000 millones en estos préstamos. Y no van a retirar sus condiciones. Su quebranto sumaría 160 millones. La Caixa solo tiene en sus balances unos pocos casos, herencia de Banca Cívica. En Bankia los contratos con suelo suponen el 5 % de su cartera (ni Caja Madrid ni Bancaja las colocaron). Y Santander y Bankinter no tienen limitaciones.

¿Y qué pasa si un cliente les pide retirar esa penalización? «Se estudiará caso a caso, y ya se verá», coinciden los bancos. «Esta sentencia puede sin duda fomentar la picaresca, habrá clientes que habiendo sido informados de forma transparente e inequívoca [lo que denuncia el Supremo] intentarán argumentar lo contrario, no es bueno el clima de inseguridad jurídica que se está creando en el país», sostiene la banca.

El no de los registradores

Así que, por ahora, no habrá una retirada masiva, pero para el futuro (nuevas hipotecas), la cosa está más clara. O al menos, por parte de los registradores de la propiedad. Ayer comunicaron que no certificarán esos contratos (algo imprescindible para que tengan vigor) si aparecen limitaciones como la anulada. «Estas cláusulas permitieron en su día una reducción importante del diferencial aplicable, y facilitó el acceso a la vivienda a muchas familias», replica la banca.

Polémico blindaje

En muchas hipotecas se fijaron mínimos y máximos a partir de los cuales la cuota no se movía. El suelo rondaba el 3 %; el techo, el 12 %. Con el euríbor en mínimos (0,5 %), los clientes salen ahora perjudicados porque su cuota ha tocado fondo.