Deloitte fuerza el calendario para que más bancos apoyen a Pescanova

Damm explica el consejo del lunes como una «estrategia» del presidente


madrid / la voz

La firma del crédito de 55 millones de euros que hace semanas ya se consideraba «urgente» para que Pescanova evitara el colapso sigue sin producirse. El administrador concursal de la empresa, Deloitte, está retrasando la formalización del préstamo cuyas condiciones -a un interés del euríbor más el 4 % hasta final de año y con la marca y la sede de Chapela como garantías- llevan días negociadas con el pool bancario de los acreedores, porque no tira la toalla en su intento de sumar más entidades al sindicado.

«Es lógico que Deloitte trate de conseguir el mayor número de bancos ya que el mensaje que le das al mundo es diferente», señalan fuentes financieras.

Y ese intento está dando sus frutos, ya que a las entidades del extinto steering committee -solo se descolgó el RBS- finalmente parece que se sumarán otras. En concreto, el BBVA y el Santander, además del Commerzbank, que junto con el Deutsche Bank, será el único extranjero que se incorpore al balón de oxígeno económico.

El banco que preside Emilio Botín, que en un primer momento parecía estar por la labor de adherirse al sindicado, a finales de la pasada semana planteó dudas, al igual que Bankinter, otra de las entidades sondeadas. Según fuentes del sector, mientras que el segundo parece que se caerá definitivamente del préstamo, el Santander, por contra, estaría dentro.

«Todo está encauzado», aseguraban otras fuentes, que dan por hecho que el crédito estará listo para firmar «a finales de semana o principios de la próxima», alegando que únicamente quedan «dos flecos»: que los órganos de gobierno de las respectivas entidades lo refrenden y que «algún banco internacional» -el Commerzbank- dé el sí definitivo.

Confianza cuestionada

«Fernández de Sousa quiere presentarse ante el juez Ruz, cuando vaya a declarar, como presidente que goza de la confianza del consejo de administración, y por eso se resiste a convocar la junta general de accionistas, porque sabe que el día que se celebre ya no podrá volver a decidir nada, pues, a diferencia del consejo, la junta no la controla». Así explica el segundo accionista de Pescanova, el grupo catalán Damm, que Manuel Fernández de Sousa convocara el lunes en Madrid, casi por sorpresa, un consejo de administración del que salió airoso de una nueva solicitud de dimisión planteada por la mitad crítica del órgano, con Damm y Luxempart a la cabeza.

El presidente, que tendrá que declarar como imputado el 1 de julio en la Audiencia Nacional, negó el lunes que fuera preciso celebrar una junta de accionistas, alegando que lo que ahora necesita Pescanova es «tranquilidad». Pero Damm, Luxempart, Iberfomento y Cartesian (suman el 20 % del capital) han solicitado al juez que lleva el concurso que la acuerde.

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