De la quita argentina a las soluciones nórdicas


madrid / colpisa

En las 147 crisis contabilizadas desde 1970 por el FMI, solo en 17 se vieron afectados los depósitos bancarios y, salvo alguna excepción, no se penalizó a todos los ahorradores. Estos son los casos más notables:

Argentina (2001). Es la madre de todos los corralitos y, de hecho, allí se acuñó ese término. El presidente De la Rúa decretó el 3 de diciembre la congelación de los depósitos. Solo se podían sacar 250 pesos a la semana (entonces, unos 250 dólares). Después vino la suspensión de pagos y la devaluación del ahorro por la ruptura de la convertibilidad con el dólar. En 1998 la economía había entrado en recesión y un año después Fernando de la Rúa llegó al poder con un gasto público descontrolado. Bajó sueldos y pensiones, lo que empeoró la situación, y en el 2001 se inició una masiva fuga de depósitos. En siete meses salió el 21 % del capital y quedaron 67.000 millones de dólares, el ahorro de millones de trabajadores. La calle estalló. El 20 de diciembre se declaró el estado de sitio. Hubo 40 muertos. De la Rúa tuvo que escapar en helicóptero de la Casa Rosada. Se abrió un período de inestabilidad y se sucedieron los presidentes. Adolfo Rodríguez Saá, que duró una semana, declaró la suspensión de pagos. Su sucesor, Eduardo Duhalde, decretó la conversión de los depósitos a razón de 1,4 pesos por dólar. El ahorro perdió un 70 % de su valor.

Islandia (2008). Islandia es todo un símbolo: es el único país que se negó a utilizar el dinero de los contribuyentes para salvar a los bancos, y además llevó a políticos y banqueros a los tribunales. En los depósitos, también fue a su aire. Tras el colapso de su banca, protegió los ahorros de los islandeses, y se desentendió de los depositantes extranjeros. En enero, el Tribunal de la Asociación Europea de Libre Comercio avaló la decisión. Su conclusión fue que un país no tiene que cubrir los depósitos cuando el Fondo de Garantía se queda sin recursos. También rechazó que hubiera discriminación porque Islandia salvó a sus ahorradores transfiriendo los activos del banco quebrado a otra nueva entidad, sin llegar a recurrir al fondo. Chipre podría seguir este ejemplo.

Italia (1992) y Dinamarca (2011). El primer ministro socialista Giuliano Amato impuso una quita del 0,6 % a todos los depósitos y cuentas de ahorro como parte «para la consolidación de las finanzas públicas». En el caso más reciente. Dinamarca intervino dos entidades de pequeño tamaño (Amagerbanken y Fjordbank Mors) y aplicó quitas a los acreedores con deuda de más calidad, incluidos depositantes. Sin embargo, la medida quedó limitada a esas dos entidades y, además, se respetó la garantía de los depósitos de menos de los 100.000 euros.

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