El Banco de España admite que «perdió el control» de la crisis de Bankia

El subgobernador Francisco Javier Ariztegui asegura ante el juez que Economía asumió un «protagonismo público y notorio» en el caso


COLPISA

El Banco de España «perdió el control de la crisis» de Bankia a finales de abril de 2012, cuando el Ministerio de Economía rechazó el plan de recapitalización presentado por la entidad, momento en el que Rodrigo Rato decide tirar la toalla. Así lo ha manifestado el por aquel entonces subgobernador del regulador, Francisco Javier Ariztegui, al juez que instruye el caso Bankia, según fuentes jurídicas. Ariztegui, que ha testificado durante tres horas y media, desveló que los servicios jurídicos del Banco de España examinaron la «inédita» injerencia del ministerio que dirigía Luis de Guindos, para concluir que «no era ilegal». A su juicio, Economía asumió en aquella crisis «un protagonismo público y notorio» en medio de una situación socioeconómica «excepcional».

El supervisor sí que dio el visto bueno al plan de recapitalización diseñado por Rodrigo Rato, aunque en su informe (fechado el 17 de abril de 2012) añadió una serie de aspectos que el grupo BFA-Bankia habría de solventar «antes del 31 de mayo». Entre esas mejoras exigidas por el Banco de España estaba la de «tomar decisiones de refuerzo de gestión de la entidad», así como la aplicación «de un programa de desinversiones a medio plazo que redujera la dependencia del grupo respecto a los inversores mayoristas».

Ariztegui, que también presidía la comisión rectora del FROB, no ha sabido explicar por qué el Banco de España mantuvo una actitud pasiva respecto a los informes de seguimiento que sobre la situación del grupo financiero elaboraba de forma periódica. En esos informes se hablaba de las «excesivas políticas remunerativas» de los consejeros del grupo, o de que «el margen de mejora era significativo» en cuanto al desempeño de la alta dirección. En otro de los documentos de seguimiento se advertía de que Bankia «no reflejaba la morosidad real de su cartera crediticia».

El exsubgobernador del Banco de España ha reconocido la existencia de una reunión en la que también participó el gobernador, Miguel Ángel Fernández, para conminar a Rodrigo Rato y José Luis Olivas (presidente de Bancaja) para que accedieran a integrar a la caja valenciana en Bankia. Eso sí, ha negado la existencia de amenazas. Olivas declaró el pasado mes de diciembre ante el juez que los principales responsables del Banco de España le amenazaron para que se replanteara su negativa a la integración de Bancaja. «Sólo hubo una invitación», ha declarado Ariztegui.

Nueva imputación

Por otro lado, el juez Fernando Andreu ha llamado a declarar el próximo día 22 a los responsables jurídicos de Bankia y de su matriz, BFA, las dos únicas partes imputadas en el caso que investiga la fusión y salida a Bolsa de la entidad financiera que no habían pasado por la Audiencia Nacional. Lo harán un día después de la comparecencia como testigo de José Ignacio Goirigolzarri, actual responsable de Bankia.

El magistrado ha emitido otra resolución en la que apremia a Bankia y BFA a que entreguen las comunicaciones que mantuvieron con el Banco de España en abril de 2012 referidas «al nuevo plan requerido por las autoridades económicas» para la recapitalización de la entidad, cuyo postrero rechazo desencadenó la dimisión de Rodrigo Rato.

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