El Supremo reprueba parte del indulto a Alfredo Sáenz

El Banco de España decidirá si el número dos del Santander puede continuar o si queda inhabilitado

La Voz

El Tribunal Supremo sacude al Gobierno de Zapatero y a una de sus decisiones más controvertidas, adoptada cuando ya estaba en funciones: el indulto de Alfredo Sáenz, número dos del Banco Santander o, lo que es lo mismo, uno de los banqueros más influyentes de Europa. El alto tribunal, en respuesta al recurso de un particular a ese indulto, reprueba una parte sustancial de aquella decisión. Dice el Supremo que el Ejecutivo del PSOE se extralimitó en sus funciones al decretar que Sáenz no solo no tenía que ir a prisión sino que, además, podía seguir como banquero.

Lo que cuestiona es, precisamente, esto último. Según el Tribunal Supremo, una medida de gracia del Gobierno puede extinguir la responsabilidad penal (tres meses de cárcel, en este caso), pero no cancelar antecedentes penales. Y con antecedentes, según una norma del año 1995, no se puede seguir desempeñando una actividad bancaria. La disposición del Gobierno trataba de blindar, precisamente, la continuidad del vicepresidente y consejero delegado del Santander. Su polémica resolución decía así: «Vengo en conmutar a don Alfredo Sáenz Abad la pena de arresto mayor y la accesoria de suspensión de profesiones u oficios [...] quedando sin efecto cualesquiera otras consecuencias jurídicas o efectos derivados de la sentencia, incluido cualquier impedimento para ejercer la actividad bancaria».

Silencio de Caamaño

El indulto lo firmó Francisco Caamaño como de ministro de Justicia. El hoy diputado en Galicia declinó valorar el varapalo del Supremo que aprobó desde el Gobierno, informa Domingos Sampedro. Tampoco quiso hacer ningún apunte la dirección del Banco Santander.

El indulto partía de una sentencia vinculada a sus años como primer ejecutivo en Banesto, cuando provocó el encarcelamiento de tres empresarios a los que reclamaba 3,6 millones de euros. En sentencia firme se acreditó que Sáenz obró con acusaciones falsas.

¿Y ahora qué? Fuentes consultadas aseguran que el indulto solo puede ser revocado por quien lo dicta, el Gobierno de España. El ministro de Economía trató de esquivar el tema al afirmar se «acatarán la ley. Sáenz tendrá que someterse a lo que decida el Banco de España, si puede continuar como mano derecha de Emilio Botín.

Con la ley de 1995 no habría duda: tendría que salir directamente porque carecería de «honorabilidad para el cargo». Pero el Gobierno del PP decidió hace dos meses reformar esa ley de buen gobierno de las entidades de crédito. Esa reforma incluye que si hay una condena la última palabra la tendría el supervisor.

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