Arenas financieras movedizas


Lo que más asusta de las sucesivas cuentas y planes de saneamiento de nuestro sistema financiero es la velocidad con la que las cifras se duplican, o a la que cosas que nunca iban a pasar acaban pasando. Tierras movedizas. Así mientras en mayo el Gobierno actual nos decía que todo se arreglaría con treinta mil millones, seis meses más tarde nos enteramos que una consultora, a la que ese Gobierno encarga hacer las cuentas, informa de que podría ser el doble.

Y mientras el Gobierno anterior nos decía que lo del FROB nunca sería déficit público, ahora eso ya es papel mojado: las inyecciones realizadas el año 2011 por miles de millones no valen nada y hay que anotarlas como pérdidas.

¿Hasta cuándo seguiremos con este enredo? La respuesta es más bien preocupante, porque si llevamos ya cuatro años reclasificando y refinanciando un patrimonio zombi (sin que nadie, salvo los desahuciados, responda de nada) todo me hace pensar que el juego va a continuar.

Para empezar con el invento del banco malo al que pasarían los activos más problemáticos de nuestros bancos. En este caso lo preocupante es que se haga por valoraciones (lo llaman precio real de mercado) y que dentro de seis meses se demuestre que eran excesivas. Porque esa diferencia la pagaríamos todos; de la misma forma que nunca íbamos a pagar los quebrantos del FROB.

Pero hay un suma y sigue. Porque, por ejemplo, tanto las consultoras Oliver Wyman como Roland Berger suponen que la morosidad en la cartera de hipotecas para compra de vivienda va a seguir siendo baja. Parece un supuesto, como el de que los precios habrían tocado fondo, muy arriesgado. Como muy bien decía la semana pasada quien de esto sabe mucho más que yo, lo que más hace crecer los créditos malos es el desempleo, que imposibilita que la gente pueda pagar sus deudas: «Lo que hay que tener claro es que, sin crecimiento, uno puede inyectar la cantidad de dinero que sea en el sector bancario que si las pérdidas no se frenan y los precios no se estabilizan, las pérdidas no dejarán de crecer durante años y años» (Jonathan McMahon, exresponsable del Banco Central de Irlanda).

En otras palabras: que con una economía en recesión este año y el que viene, con una tasa de paro de depresión y con una noria de ajustes fiscales por delante? las carteras crediticias hoy no problemáticas, no sabemos cómo estarán en tres meses y los precios que creíamos ya habían tocado fondo, nada garantiza que haya que bajarlos a la mitad de la mitad. Por eso creo que viviremos sobre arenas movedizas e intentando llenar un saco sin fondo. A costa del sacrificio creciente de la sociedad española.

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