La plantilla de Barreras respira aliviada, y la de Ferrol se muestra escéptica

La Voz

ECONOMÍA

20 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Con un sector naval hundido en la mayor de las crisis de ocupación de su historia, la firma de los contratos de Navantia e Hijos de J. Barreras con Pemex fue acogida ayer con satisfacción en Galicia. Los trabajadores de los astilleros públicos de la ría de Ferrol valoraron positivamente el encargo, por cuanto se produce en un momento de caída drástica en la ocupación y de gradas vacías, pero cuestionaron las cifras de empleo divulgadas en torno al nuevo contrato. «Axúdanos a coller aire, pero o contrato non despexa por si so o futuro do naval e por iso vamos seguir insistindo na necesidade do dique flotante», afirmó Jorge Prieto, presidente del comité de la antigua Astano. Aludía así a la infraestructura por la que mantienen un encierro en el Concello ferrolano desde hace nueve días y en cuya fabricación podrían trabajar unas 2.000 personas. Ignacio Naveiras, portavoz del comité de Ferrol, rebajó hasta 400 la cifras de empleo del encargo y criticó a la Xunta y a la SEPI por vender, en ese sentido, «una mentira para Ferrol».

Una lectura bien distinta la realizó el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, quien calificó la jornada de ayer como «o mellor día dos últimos cinco anos» para la ciudad y subrayó que «é a primeira vez na historia da Xunta que o seu presidente consegue un contrato para Navantia».

El presidente de la patronal ferrolana y empresario del naval, Isidro Silveira, también saludó los esfuerzos realizados tanto por Núñez Feijoo como por el alcalde para buscar soluciones a los problemas del naval, aunque insistió en la necesidad de continuar ampliando la capacidad en reparaciones.