El interventor designado por el Gobierno ocupó las instalaciones de la firma
04 sep 2012 . Actualizado a las 11:34 h.El funcionario municipal designado por el gobernador de la provincia argentina de Santa Cruz, Diego Peralta, para encargarse de la intervención de la empresa Vieira Argentina -filial de la viguesa Vieirasa-, ha ocupado las instalaciones que el grupo gallego tiene en Puerto Deseado, iniciando así la expropiación de la empresa pesquera. Lo hizo el viernes por la tarde (madrugada del sábado en España) y ese mismo día, Diego Marzioni, el interventor, se dirigió a los trabajadores para presentarse y avanzar la hoja de ruta.
La plantilla lo escuchó con tranquilidad, pero al acabar llegó el turno de las reivindicaciones, que provocaron momentos de tensión. Y es que con las palabras de agradecimiento de Marzioni no llegó el dinero que las autoridades provinciales se habían comprometido a facilitar. Los trabajadores reclaman el pago de sus salarios, sino al completo, al menos parte de lo que se les adeuda. Los operarios marcaron a Marzioni un plazo de 18 horas para que les consiguiera algo de dinero, un límite que ampliaron después hasta 24 horas. Si tras ese período [vence hoy] no han recibido ni un peso, amenazan con montar un piquete frente al hipermercado La Anónima, el más importante de la ciudad, para reclamar alimentos.
Planes para la firma
«Estamos muy agradecidos al Gobierno, pero hay algo que no podemos obviar: el ayuntamiento y el diputado por el kirchnerismo Roberto Fernández -autor del proyecto de expropiación de la empresa viguesa- prometieron que la pesquera marplatense San Jorge, que sabemos que se va a hacer cargo de Vieira, nos iba a dar un adelanto porque estamos sin un céntimo y ya no tenemos nada que comer, pero ahora nos salen con que no le pudieron sacar dinero a esa empresa», reclamó el trabajador de planta Eduardo Bogado ante el interventor Marzioni.
Fue precisamente Bogado, portavoz de los 340 operarios de Vieira Argentina, el que reveló las intenciones del Gobierno de adjudicar directamente la planta a la citada compañía de Mar de Plata, propiedad de un sindicato, una vez que el Congreso apruebe la expropiación. El trabajador lo deslizó para reprochar a los interventores su actuación: «Fueron blandos y no pudieron apretar a la empresa San Jorge para que nos diera algo de dinero. No se dan cuenta que esa compañía que se queda con Vieira va a tener en bandeja la planta, le va a sacar el jugo a los barcos; no puedo creer que hayan sido tan lentos», desafió.
Mientras tanto, Marzioni, escoltado por Víctor Aguilar y David Neyra, del Sindicato de la Industria de la Alimentación, (STIA), intentaron calmar los ánimos de la gente.
Finalizado el encuentro con la plantilla, y cuando el interventor dialogaba con los marineros de la flota de Vieirasa, los operarios reafirmaron su amenaza de asaltar La Anónima si no recibían parte de la remuneración adeudada.
Normalidad
Pese al apercibimiento, hasta la tarde de ayer no se habían registrado incidentes en la provincia argentina y los trabajadores continuaban ocupando la planta de Puerto Deseado. A los operarios de tierra se han sumado los marineros que han tenido que abandonar los siete barcos de la empresa amarrados a puerto por falta de víveres.
La situación social es crítica y la jugada del gobernador Diego Peralta parece haber acelerado los tiempos al haberse aprovechado de los problemas económicos del grupo Eduardo Vieira.