La amenaza de nacionalizar se extiende a otras grandes empresas españolas

«Aunque el accionista sea extranjero, las compañías de aquí son argentinas, que a nadie se le olvide», avisa la presidenta


redacción / la voz

La presencia empresarial española en el cono sur americano se remonta a finales del siglo XIX, y hoy es el primer inversor extranjero. Sin embargo, los vaivenes políticos argentinos, y, sobre todo, la incertidumbre económica generada tras el corralito de inicios de la década pasada, han despertado la desconfianza de las firmas patrias en un país tradicionalmente receptor de exportaciones españolas y que hoy se encuentra en el puesto número 39 del ránking internacional para la inversión exterior de España, según el Icex. Desde ayer, con la toma de YPF por parte del kirchnerismo, las multinacionales tienen más motivos para la preocupación. Sobre todo, tras escuchar el discurso de la presidenta, Cristina Fernández: «Las empresas que están radicadas aquí son argentinas, aunque su accionariado sea extranjero, que a nadie se le escape eso. Y no nos molestan las rentabilidades sino que no reinviertan».

El mensaje es el mismo que ha dado para justificar la expropiación de YPF: Repsol no ha desembolsado lo comprometido para mantener el suministro energético del país. Argentina cerró el 2011 importando gas y petróleo, según el argumentario de la presidenta.

A la banca y a Telefónica

El discurso de la Casa Rosada fue poco tranquilizador para las compañías extranjeras, a las que se dirigió así: «Toda empresa argentina, cuyas acciones sean extrajeras, mientras acompañen el crecimiento del país vamos a seguir trabajando codo a codo».

Para justificarse, Cristina Fernández se remitió a Aerolíneas Argentinas, comprada en el 2009 a Marsans, compañía del quebrado Gerardo Díaz Ferrán. Luego tocó otros sectores liderados por empresas españolas, como las telecomunicaciones, con Telefónica en cabeza, recordando que recientemente una parte del país se quedó sin suministro. Y llegó a la banca, tal vez pensando en Santander y BBVA, que tienen una participación significativa a través de dos bancos argentinos. Con todo, el país austral apenas reporta hoy un 5 % del beneficio a ambas entidades.

Hay en Argentina, según datos de la Cámara Española de Comercio en el país, 321 empresas en la que el capital español participa de una u otra manera. El volumen total de inversión supera los 28.000 millones de euros, frente a los menos de 70 que aportan las firmas argentinas en España.

¿Y quién está allí? Junto a las citadas operan las grandes energéticas, como Endesa y Gas Natural Fenosa. Hay una nada desdeñable ascendencia empresarial gallega, con firmas como las divisiones de Zara o, siguiendo con el textil, Adolfo Domínguez. La industria del mar está presente de forma muy notable con Pescanova, Pescapuerta o Vieira. «El sector pesquero está tranquilo. No nos han transmitido ninguna preocupación por lo que ha pasado», señala José Antonio Suárez Llanos, gerente adjunto de la Cooperativa de Armadores de Vigo, informa Luis Carlos Llera. El sector financiero está con NCG Banco, y el textil, además, con Adolfo Domínguez. Ninguna compañía quiso valorar ayer la posición adoptada por Cristina Fernández, aunque se espera un respaldo a la postura de Repsol.

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