Alemania advierte al Gobierno Griego que «lo único que cuenta son los hechos»

berlín / Atenas / agencias

ECONOMÍA

Insiste que el Gobierno heleno debe cumplir a rajatabla los ajustes

12 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, se sumó ayer a las advertencias de que el Gobierno heleno debe cumplir a rajatabla los ajustes a los que se ha comprometido como condición indispensable para que al país le sean otorgadas nuevas ayudas internacionales que lo salven de la bancarrota. «Grecia podrá contar con nuestro respaldo cuando se hayan sentado las bases de forma adecuada y duradera, pero solo después de eso. Ahora lo único que cuentan son los hechos», dijo Westerwelle en una entrevista con el semanario alemán Der Spiegel.

Westerwelle sostuvo que el objetivo es claramente mantener a Grecia dentro de la eurozona. Pero «no alcanza con disponer programas de reforma sino que es necesario comenzar a aplicarlas sin demora. No en algún momento, sino ahora», apremió.

Mientras tanto, en suelo heleno, los griegos secundaban la segunda de las dos jornadas de huelga general convocadas por los sindicatos, y el Ejecutivo del tecnócrata Lucas Papademos y sus socios de coalición reforzaban la presión sobre los diputados para que hoy voten unidos a favor del acuerdo con la troika. Tras la dimisión en los últimos días de los miembros ultraderechistas del Gobierno y de varios socialistas, a Papademos le han quedado solo sus dos socios mayoritarios, el partido socialdemócrata Pasok y el conservador Nueva Democracia (ND).

Mayoría suficiente

No obstante, ambos cuentan con una mayoría suficiente (236 diputados en el Parlamento de 300 escaños) para sacar adelante el texto negociado con la troika.

Sin embargo, en los últimos días 25 diputados del Pasok y 13 de ND han manifestado su rechazo a las duras medidas de ahorro exigidas por los acreedores internacionales, pues conllevarán una drástica reducción de los salarios y las pensiones. Ante el temor de mayores dimisiones, los líderes de ambos partidos reforzaron ayer su presión sobre sus respectivos grupos parlamentarios. El líder de ND, Antonis Samaras, amenazó a los posibles díscolos con no incluirlos en las listas electorales de los comicios anticipados previstos para abril. Pero todas las miradas se dirigen al Pasok, cuajado de rencillas y luchas internas por la presidencia del partido, cuyo aún líder, el ex primer ministro Yorgos Papandreu, hizo un emotivo llamamiento a sus parlamentarios para que voten a favor del acuerdo con la troika.