Un hilo de esperanza

David Carro

ECONOMÍA

Los bancos centrales han brindado a la deuda española un oasis en medio del desierto: la rentabilidad del bono español se situó ayer por debajo del 6 % y la prima de riesgo descendió hasta los 355 puntos, con una importante demanda en la subasta del Tesoro. Este éxito revela que los mercados aprueban el intercambio de la incertidumbre imperante por un potencial riesgo de estanflación que el débil crecimiento no hace, sin embargo, probable. Pero, al mismo tiempo que esto sucedía, los bancos seguían acumulando depósitos en el BCE por temor a prestarse entre ellos.

La crisis no encontrará solución perdurable que no dé respuesta al problema original: la sobreexposición de los balances bancarios a sus activos de alto riesgo. Si el mercado aprueba la emisión de billetes y exige la clarificación de los balances bancarios para dejar fluir de nuevo el crédito, la respuesta pasa por la extracción del sistema financiero de los activos que lo atenazan. Y para ello, poner la política monetaria al servicio de esta acción mediante la creación de vehículos especializados y visibles que aglutinen todos los activos dudosos. Así los bancos volverán a prestarse entre ellos. Y a nosotros?

Los mercados no pueden hablar más claro. Y no cabe comprar más tiempo.