«Con los antiguos directivos de NCG hubo algún acercamiento informal»


Hay una intrahistoria en la fusión de las cajas en la que participó el Popular. Había intentado entrar en Novacaixagalicia, operación que aplaudían los antiguos gestores José Luis Pego y Julio Fernández Gayoso. Ron mantuvo encuentros con ambos.

-¿Fracasó en su intento de comprar NCG?

-No, en absoluto. No hubo ningún fracaso porque no hubo ningún inicio de conversaciones serias. Había, y hay, muy buena relación personal con algunos de los ejecutivos. Tuvimos algún acercamiento informal por su parte. Por la muestra, unas conversaciones que no pasaron nunca de ahí porque realmente no veíamos un terreno común en el que podía haber intereses compartidos. Nada que ver con la operación que hemos hecho con Banco Pastor. Novacaixagalicia y Pastor son entidades de naturaleza completamente diferente. El banco es rentable, con una explotación potente. No hubo un intento de quedarnos con la caja. Nunca nos lo planteamos como tal. También es verdad que nunca nos plantearon comprar la caja.

-¿Con quién mantuvo las negociaciones?

-Con los anteriores directivos, y todas muy informales. No merecen ni una línea de esta entrevista.

-¿Con José Luis Pego y Julio Fernández Gayoso?

-Algunas, pero no fueron ni conversaciones sobre este tema.

-Hay ahora una obligación para recapitalizar la banca española. ¿Serán capaces de digerir el Pastor en esa coyuntura?

-La exigencia de capital adicional a los bancos es sobrevenida. No estaba dentro del programa de la integración, pero tampoco nos coge desprevenidos. Mi visión personal es que estamos ante un problema de raíz política. En el momento en el que se exige que el sector privado asuma una parte de las perdidas de la deuda griega, y que eso no se ajuste a través del sector público, vulneramos un principio reflejado en la contabilidad desde tiempo inmemorial: la deuda pública es un activo libre de riesgo. Cuando deja de serlo, los inversores se preguntan por qué la deuda pública griega no está libre de riesgo y la española sí, o la portuguesa, o la irlandesa. De este lío es difícil de salir. Para que la deuda pública europea fuese libre de riesgo deberían haberse tomado decisiones políticas que exigen mucho coraje, decisiones como someter a la consideración de los votantes europeos una mayor integración política y económica. Tendríamos que ir a una mejora de la gobernanza de la zona euro. Pero ¿qué decisión política se toma? Como el planteamiento es complejo y difícil, porque supone en la práctica una transferencia de soberanía, y no hay mucho arrojo para planteárselo así a los ciudadanos, alguno se cree que es bueno buscar una cabeza de turco. Eligieron a la banca, que tienen mucha deuda pública de los países del sur de Europa. Entonces, deciden que vamos a arreglar ese problema recapitalizando a los bancos. Se pone de manifiesto que en este proceso, complicado, no se ataca el problema. Además quieren convertir el fondo de estabilidad financiera en un cortafuegos, de tal manera que el contagio no se extienda al resto de países. Pero el contagio ya se ha producido. Suena absurdo que la banca tenga que detraer capital para cubrir pérdidas procedentes de las deudas de sus países. Porque cuando uno llega al final de razonamiento, se pregunta ¿qué pasa si los bancos no son capaces de recapitalizarse? Pues que los tendrán que capitalizar sus países. Y ¿cómo? Con más deuda.

-¿Y a ustedes cuánto les costará recapitalizarse?

-Es perfectamente asumible. Tenemos unas emisiones de obligaciones convertibles que ayudarán a compensar parte del esfuerzo. Y pensamos que, por vías naturales de retención de beneficios y de mejor gestión de los activos de riesgo del banco, vamos a conseguir compensar esas peticiones extraordinarias de capital. ¿Y nos dificulta la operación de integración? No. Se había previsto ad hoc una operación de refuerzo de recursos propios, que el escenario europeo no nos la cambia.

-¿Se imagina algún banco sistémico español con capital público?

-Con la información que tengo a día de hoy, el sistema financiero español podrá hacer frente.

-¿Con todo lo que está sucediendo, ¿Europa se rompe?

-Confío en que no. No lo espero. Confío en que impere la cordura y se tomen decisiones.

-El proceso de recapitalización quizá abra oportunidades. ¿El Popular está dispuesto a afrontar alguna otra compra?

-Ahora nos tenemos que aplicar a la operación Pastor-Popular. Pasado el tiempo, estaremos en una buena posición para estudiar oportunidades.

Muy personal

-¿Dónde veranea?

-En Cádiz. Cuando puedo, vengo a Galicia alguna vez. Tengo familia y todos los veranos desde hace más de 30 años van a Sangenjo (lo pronuncia de esta manera).

-¿Está casado?

-Con una asturiana. Tengo dos hijos.

-¿Qué recuerdos tiene de Galicia?

-Los tengo muy presentes. Nací y me crié en Santiago. Llevo veintimuchos años fuera de Galicia, pero vengo regularmente. Los recuerdos son todos, muchos amigos, muchos sentimientos que tienen que ver con la tierra. Uno es gallego con independencia de dónde esté.

-¿Qué le gusta hacer?

-No me lo planteo. Ahora lo que tengo que hacer es básicamente trabajar y trabajar mucho. Hay pocas cosas mejores que el placer de viajar con los amigos, el poder tener una conversación agradable, tomarse un café viendo como llueve ya sea aquí, en Santiago o en Vigo. Y leer, y pasear por donde se puede. Es reconfortante pasear por aquí.

-Y por Madrid.

-Pero no hay ocasión.

-Habla muy rápido.

-No me lo han dicho nunca, pero debe de ser verdad.

-¿Qué virtudes tiene?

-¿Yo? Es mejor que lo digan los demás

-¿Y defectos?

-Muchos. Uno será hablar rápido.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

«Con los antiguos directivos de NCG hubo algún acercamiento informal»