Portugal se coloca de nuevo al borde del rescate

La prima de riesgo escala máximos, la recesión se agrava y las agencias puntúan su deuda con calificaciones próximas al bono basura.


Portugal se acerca de nuevo al abismo y las presiones para que acceda a un rescate con fondos europeos se acentúan. Los mercados ya no creen que pueda enderezar su rumbo y esa desconfianza encarece por momentos su financiación: la prima de riesgo ha alcanzado máximos históricos, al situarse el diferencial de las obligaciones lusas a diez años en torno a los 500 puntos básicos por encima del bono alemán del mismo plazo.

Para obtener fondos, el Estado luso debe pagar al menos una rentabilidad del 8%, tanto en los plazos de 3 como de 5 y 10 años, porcentaje que duplica el que ahora mismo precisan los títulos equivalentes en España. Aunque los inversores en deuda marcan distancias, y la prima de riesgo española se mantuvo por debajo del diferencial de 200 puntos básicos, la situación de la economía lusa hizo mella en los bancos con intereses en el país vecino. En la Bolsa, el Santander cedió un 1,26% y cerró a 8,44 euros, mientras que el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), perdió un 1,50% hasta 8,85 euros y el Banco Popular retrocedió el 1,35% para quedar en 4,29 euros.

Las malas noticias se suceden. Las instituciones portuguesas pronostican que la recesión será más intensa y la inflación más elevada este año y la agencia Standard & Poor's ha colocado la nota de la deuda soberana lusa en «BBB- A-3», tan solo un escalón por encima de la condición de «bono basura» que acaba de otorgar a Grecia.

La entidad calificadora cree que el muy elevado endeudamiento del país hace «muy probable» el recurso al fondo de rescate europeo, tanto en la opción ahora vigente como en la que se aplicará a partir del 2013. Los expertos piensan que esta trayectoria es inevitable para Portugal incluso si el fututo Gobierno aplica el ajuste que Jose Socrates no ha conseguido sacar adelante.

Pero las desgracias no terminan aquí. El Banco de Portugal revisó este martes a la baja las previsiones de actividad para el 2011. El país seguirá en recesión, con una reducción del 1,4% del PIB frente al descenso del 1,3% en sus estimaciones precedentes. La inflación, por el contrario, avanzará hasta una tasa del 3,6%.

El crecimiento volverá en el 2012, con un modesto repunte del 0,3% el próximo año. Y el banco central admite que, para echar estas cuentas, no ha tomado en consideración los efectos de los exigentes objetivos presupuestarios a los que se comprometió el Estado portugués para el 2012, que debieran conducir desde un déficit equivalente al 4,6% del PIB este año hasta unos números rojos del 3% de esta magnitud en el próximo ejercicio.

Apoyo económico de Brasil

En medio de este nada atractivo panorama, Portugal recibió la visita de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, que asistirá mañana, en la Universidad de Coimbra, a un homenaje a su predecesor, Luiz Inacio Lula Da Silva. Después se reunirá con su homólogo luso, Anibal Cavaco Silva y con el primer ministro portugués, Jose Socrates, en funciones tras haber presentado su dimisión.

Brasil «podrá ayudar a Portugal», como Portugal apoyó a Brasil económicamente, declaró Dilma Rousseff a preguntas de los informadores.

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