La gasolina registra un máximo al venderse a 1,285 euros por litro

EFE

ECONOMÍA

De esta forma, llenar el depósito de gasolina de un coche (50 litros de media) cuesta ahora 64,25 euros, cerca de 9 euros más caro que hace un año.

20 ene 2011 . Actualizado a las 21:45 h.

El litro de gasolina ha marcado un máximo al encarecerse por tercera semana consecutiva hasta los 1,285 euros, superando así el récord que registró este combustible el 14 de julio del 2008, cuando se vendía a 1,276 euros, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea comparados por Efe.

Con estos precios, llenar el depósito de gasolina de un coche (50 litros de media) cuesta ahora 64,25 euros, cerca de 9 euros más caro que hace un año.

En una semana, el precio medio del litro de gasolina se ha encarecido un 1,6% frente a los 1,265 euros a los que se vendía de media hace siete días, cuando se quedó a tan sólo un céntimo del récord.

Por su parte, el precio del gasóleo ha registrado esta semana un incremento del 1,9% hasta venderse a 1,217 euros, lo que sitúa a este combustible en niveles de agosto de 2008.

Desde comienzos de año, estos combustibles se ha encarecido un 2,23 % en el caso de la gasolina y un 2,53% en el del gasóleo, unos precios que sin embargo continúan siendo inferiores a los valores medios registrados en la Europa de los 27 y de la de los 16 (zona del euro).

Así, la gasolina sin plomo de 95 octanos cuesta en la UE-27 1,456 euros por litro y en la UE-16 se paga a 1,464 euros, en tanto que el precio del gasóleo de automoción es de 1,316 euros y de 1,293 euros, respectivamente.

Desde la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) explicaron a Efe que el precio de estos combustibles no tiene relación directa con la cotización del barril del petróleo, sino que dependen, en gran medida, de los precios de la gasolina y del gasóleo en los mercados al por mayor del Mediterráneo y del Noreste de Europa.

Los mercados de Génova-Lavera y de Amsterdam-Rotterdam-Amberes, todos ellos en dólares, están influidos también por la oferta y la demanda de dichos productos petrolíferos, por el coste de producción, por la estacionalidad del consumo y por la cotización del euro/dólar.