El presidente de Caixa Galicia descarta la posibilidad de que la futura entidad unificada termine como un banco

R. S. REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

20 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La futura caja gallega «no será bancarizada». Esa posibilidad sobrevuela todo el sector en los últimos meses, tras la reforma estatal de cajas, pero esa vía «no está en el ánimo» de los dirigentes de la nueva entidad. «Ni por parte de nosotros, ni de Caixanova», apuntó ayer el presidente de Caixa Galicia, Mauro Varela. Quien será también copresidente de la nueva financiera quiso así despejar la inquietud manifestada por los sindicatos durante las últimas semanas.

«La caja no nace para bancarizarse, nace para ser una caja con una obra social fundamental para estar al servicio de Galicia», apuntó durante la visita a un centro social en A Coruña, en el que se presume que será uno de sus últimos actos como alto cargo de Caixa Galicia, en tanto que a partir del día 1 lo será de la nueva financiera.

La bancarización de las cajas es una vía que gusta en el Banco de España (resta así competencias de control financiero a las comunidades) y que es por la que han apostado varias operaciones de fusión, estableciéndose a través de los sistemas institucionales de protección (SIP). Con esta vía, las cajas en alianza crean un banco central -hasta ahora, todos con sede en Madrid- al que entregan la mayor parte de su negocio y del que no se pueden salir. Esa vía supone la desaparición del modelo de cajas, a juicio de los sindicatos y de algunos partidos.