La Xunta reclamará por carta a Almunia que la UE levante el veto sobre los terrenos de Astano

Luís Villamor / Tomás G. Morán

ECONOMÍA

24 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno gallego reclamará en Bruselas la vuelta de Astano a la construcción naval civil. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, tiene ya redactada una carta para enviar al que será próximamente comisario europeo de la competencia, Joaquín Almunia, para que impulse el levantamiento del veto al astillero de Perlío.

Feijoo reclamará en la misiva a Almunia el cumplimiento de los «compromisos» adquiridos por el presidente Zapatero en este sentido, en un momento especialmente delicado en el que la construcción naval ha experimentado un descenso del 85%. «Los diques de la antigua Astano están ocupados, están con trabajo, con reparaciones. Lo que está oxidándose es la grada y los talleres de la antigua Imenosa», asegura el secretario xeral de Industria, Ángel Bernardo Tahoces.

La Xunta quiere que se levante el veto a la construcción naval civil impuesto por Bruselas y llamará a la puerta de la Administración central para que, aprovechando la presidencia española de la UE, se pueda avanzar en esta dirección. «Si somos capaces de reactivar el mercado y la flota pesquera se renueva, el buque híbrido dará trabajo, y más si conseguimos que se hagan plataformas off-shore de grandes dimensiones», aseguró Tahoces.

La Xunta aspira a que se levante el veto a la Astano, pero a su vez ha iniciado conversaciones con el Gobierno brasileño, que prevé renovar su flota y construir plataformas off-shore , que tendrá que encargar a otros países, y es en este ámbito en el que la Administración autonómica abriga posibilidades.

La propia renovación de la flota gallega, desde criterios de eficiencia, y la fabricación del buque híbrido podrían contribuir a impulsar el sector naval. «Es absolutamente necesario que comencemos a hablar de este tema, que en Europa nos quitemos los complejos, porque si la cuarta potencia mundial en construcción naval es Filipinas, esto me da que pensar, y es que algo estamos haciendo mal», puntualiza el secretario xeral de Industria de la Xunta.

Los antiguos terrenos de Imenosa también son en este momento pretendidos por «una multinacional que necesita mar para sacar su producción», advierte Tahoces, aunque mantienen total hermetismo sobre el nombre de la firma interesada. En su día, la Sociedad Italiana del Vidrio, una empresa pública italiana, trató de instalarse en la parcela para construir parabrisas de coches, pero, entre otras cosas, la falta de conexión de Ferrol con la autopista del Atlántico en aquel momento malogró el proyecto.

Las vicisitudes de reconversión de Astano empezaron en julio de 1978, cuando Administración, sindicatos y grandes astilleros llegan a un acuerdo sobre reestructuración naval y arrancan las negociaciones para esquivar la crisis del sector. Un año después, Industria presentó el programa de reconversión a la comisión de seguimiento del sector, que anticipaba una profunda renovación de los astilleros, en segunda fase.

En 1981 culminaron las negociaciones para elaborar el denominado plan de saneamiento del sector y el Gobierno aprobó un año después el decreto de reconversión. Entre 1982 y 1983 se produjeron dilaciones en la aplicación del plan de saneamiento por el desacuerdo entre las partes. En 1995 se firma el acuerdo entre la Agencia Industrial del Estado y los sindicatos, excepto la CIG, con el objetivo de que el sector sea viable en 1998. En el 2000 se aprueba la fusión de los astilleros públicos civiles AESA y los militares de Bazán y se constituye la nueva Izar.